La banda sonora de “A United Kingdom”, de Patrick Doyle, es la agridulce confirmación de que el músico escocés ya no se encuentra entre los nombres de oro de la música cinematográfica. Es cierto que “el que tuvo, retuvo”, pero el nivel de autocomplacencia y sometimiento -si no mera ausencia de inspiración- a las directrices modernas de la música de cine por parte de Doyle, no hacen más que ratificar el acomodaticio declive de, otrora, uno de los grandes compositores contemporáneos. La cinta es un drama histórico colonial de carácter paisajista y romance interracial a juego, y no tenemos que acudir a la banda sonora de este género por antonomasia, la de “Out of Africa” (1985), de John Barry, para trazar injustas comparativas, pues la misma partitura de “Indochine” (1992), del propio Patrick Doyle (o incluso en menor medida, pero también de forma notable, la más tardía “Man to Man” (2005) para el mismo realizador Régis Wargnier), compuesta en su época de exuberante esplendor, sirve para ilustrar el abismo diferencial que separa el trabajo del músico de antaño y el actual. Así como nos sirve, asimismo, para atestiguar el cambio de paradigma en la musicalización dramática en la gran pantalla.

La obra arranca con la pista “Seretse and Ruth”, una melodía sosa y desdibujada interpretada por lánguidas cuerdas. Su calculada divagación lírica -perfectamente apreciable en su versión final para piano de “The Future”-, que evoca la personalidad estética de Doyle en la superficie, no logra traspasar la barrera de la corrección formal, con un tema sostenido sobre acordes de simplona continuidad, rememorando los peores vicios del último James Horner. Usando esta idea como pivote recurrente (“The Registry Office”, “Pula!”, “Ruth Must Stay” y con algo más de vida en “Ruth Returns Home”), el escocés alterna dos líneas para ilustrar el resto del trabajo; primero el drama con violines cíclicos y angustiosos de construcción irresoluble basados en pequeñas células motívicas, a veces cercanas a un minimalismo inofensivo, en pasajes como “Policy of Aparheid” o “Seretse is Worried”, y segundo el optimismo para piano de instantes como “Wedding Interruption” o “Seretse in London”, tan inocuos en su escasa entidad como los supuestos contrapuntos dramáticos. Tan solo ocasionales destellos como “Let Him Go” o “Ruth is Alone”, de resolutiva fuerza emocional, entroncan fugazmente con el Doyle que adoramos (“Henry V”, “Carlito´s Way”, “Hamlet”), haciendo por ello de la banda sonora de “A United Kingdom”, de Patrick Doyle, un quiero y no puedo demasiado insulso para perdonarle su falta de profundidad.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.