La banda sonora de “Amerika” (1984) de Basil Poledouris comienza con un evocador “Main Title”, que se convertirá en el leit-motiv de la obra, interpretado por la totalidad de la orquesta en el que rápidamente se distingue en su estructura armónica reminiscencias de la música de Aaron Copland y de su sentido musical de lo “americano”. El tema se abre con una corta fanfarria que sirve como introducción al tema central que nos traslada con un tono nostálgico, pero a la vez optimista, la visión de los paisajes del medio-oeste americano y la desolación de las otroras fértiles granjas. Con este tema podemos comprobar la versatilidad y la adaptabilidad de la música de Poledouris para reflejar conceptos parecidos en ambientes contrapuestos si lo entendemos como el natural precursor melódico del que sirve como eje principal de otra producción televisiva a la que tuvo que hacer frente un par de años después: “Lonesome Dove” (1989). Argumentalmente las dos producciones son muy diferentes, pero en el fondo ambas exploran los mismos conceptos sobre el espíritu del pueblo norteamericano solo que aplicando tonos muy distintos. Si el “Main Title” de “Amerika” evoca la supuesta naturaleza indómita de un pueblo conquistado, el tema principal de “Lonesome Dove” refleja de forma positiva el mismo espíritu para representar la lucha de los pioneros contra los elementos.

“Alethea”, es una pieza corta para cuerdas, viento y madera dedicada a una de las principales protagonistas de la historia que insiste en el tono nostálgico pero de manera más intimista, para describir la vuelta a casa de la hija pródiga y sus conflictos personales. A continuación “Supper” nos traslada de la nostalgia a la desesperación y la pérdida, principalmente a través de las cuerdas y el piano, como reflejo musical de la dura realidad que rodea a la historia. Seguidamente la pieza deriva al tema principal interpretado de forma orgullosa para desembocar finalmente, de la mano del oboe y un solo de trompeta, hacia un sentimiento de esperanza contenida. “U.N.S.S.U.” supone un cambio temático importante al enfrentarnos con un poderoso e implacable tema de corte marcial, que está entre los más inspirados de todo el trabajo. “Humiliation of Alethea” vuelve a elevar la tensión musical gracias una elaborada estructura rítmica a cargo de la percusión que alcanza su plenitud en la recta final del tema con una derivación bastante desasosegante. En contraste con el anterior tema “Ride to Brothel /Helmut & Alethea” se inicia con un melancólico solo de piano acompañado de un dúo de violines. “Devin´s Return” propone una delicada melodía a cargo de las cuerdas y los instrumentos de viento y madera que desarrollan la emoción del drama familiar. De diferente tratamiento son “Dieter´s View” y “Burial” donde la tristeza que emana de las cuerdas resulta aún más abrumadora.

Un pizzicato de cuerdas y una animada melodía a cargo de los instrumentos de viento forman la columna vertebral de “Ceremony Montage”, un maravilloso ejercicio de ritmo que el compositor culmina con inequívoco tono esperanzador gracias a la intervención de la totalidad de la orquesta y que sirve como perfecto enlace al siguiente tema “Train to Vladivostock”, uno de los mejores y más complejos de toda la banda sonora. Al inicio la tristeza que emana de los metales se contrapone a la humanidad que reflejan las cuerdas, pero Poledouris cambia su sentido a medida que avanza la pieza para transmitir la contradicción de los personajes al pasar rápidamente de la esperanza a la desolación. La maravillosa cadencia y la estructura percusiva de este tema recuerda tangencialmente algunos pasajes de la obra maestra de Leonard Bernstein “On the Waterfront”. La disonancia hace acto de presencia por primera vez en “Terrorists Arrive / Capitol Means” y “Andrei´s View” propone la desoladora voz del oboe como único acompañamiento hasta llegar a un delicado pero funesto adagio para cuerdas con aires a Georges Delerue. Como cierre musical “The Meaning” es toda una declaración de intenciones, iniciando el tema con un nostálgico oboe para dar paso a un optimista solo de flauta seguida de las cuerdas rememorando de forma más calmada la animada melodía del tema “Ceremony Montage”. El triunfo del espíritu -americano- es interpretado finalmente de forma evocadora por la totalidad de la orquesta mediante el tema principal con un esperanzador, que no triunfalista, broche de oro.

La banda sonora de “Amerika” de Basil Poledouris es un abanico de emociones y sensaciones, descritas a través de la música con claridad y perfección, que evidencian la riqueza y la diversidad temática de una partitura llevada a término por una Hollywood Symphony Orchestra que brilla con luz propia exhibiendo todo su potencial sonoro gracias a la importante presencia de todas las secciones de la orquesta. En definitiva, una obra que debería ser tenida muy en cuenta no solo por los seguidores del compositor si no por los aficionados en general a la música cinematográfica.

Reseña de David Rubiales Suarez.