La banda sonora de “Avengers: Infinity War”, de Alan Silvestri, viene a completar el círculo personal y profesional del compositor dentro del universo cinematográfico Marvel, al ser el quien puso música al primer vengador en “Captain America: The First Avenger” (2011) y a la primera aventura del grupo en “The Avengers” (2012). Su buena disposición dentro de la industria, como así demuestra su reciente colaboración con Steven Spielberg en la banda sonora de “Ready Player One” y ahora en este gran crossover superheroico, hacen de Silvestri el autor americano de su generación -junto a Danny Elfman– (tras los desaparecidos Horner, Poledouris y Kamen, los otros supervivientes destacados, Broughton y Young, ni están ni se los espera) que mejor ha sabido sobrellevar el paso del tiempo a nivel de carrera en la lista A de Hollywood. Al menos en lo que a estrategia comercial se refiere.

Su trabajo para “Avengers: Infinity War” es el ejemplo sonoro palmario de dicho instinto de supervivencia. Adaptación, estruendo, difuminación estética y disminución del impacto emocional en favor de la saturación sensorial. Son las reglas del blockbuster y Silvestri juega sin salirse de las marcas. Baste un dato como botón de muestra y  declaración de intenciones; la película tiene una duración de 156 minutos y la edición discográfica de lujo incluye 156 minutos de música. Blanco y en botella. Recupera su tema central inmediatamente con la breve pista de apertura “The Avengers”, para introducir atmósfera y circunstancias en “Travel Delays”, con su sello inconfundible para metales y percusión que no tardan en hacer ruido, añadiendo coros y cinética cuerda silvestriana. La cosa no varía mucho de aquí en adelante, con pasajes similares a caballo entre el misterio, la tensión (“Undying Fidelity”, “No More Surprises”, “Wake Him Up”) y los arranques de acción que se suceden sin descanso (“We Both Made Promises”, ” A Lot to Figure Out”).

En la vertiente heroica (“He Won´t Come Out”, “Field Trip”, “One Way Ticket” o la primera parte de “Help Arrives” con la recuperación del tema secundario de la cinta vengadora inaugural) encontramos los pasajes más entretenidos que nos hacen esbozar la sonrisa por la más que correcta técnica vertida en ellos, ya que se nota que la capacidad para el espectáculo sinfónico de Silvestri todavía da para ciertas bocanadas de clasicismo (lo cual nos lleva a cuestionarnos como le han permitido una construcción orquestal tan rotunda en dichos fragmentos sin forzar la introducción electrónica, punto débil habitual del compositor). La sonoridad de evidente parecido con trabajos previos más notorios del músico como “Judge Dredd” o “The Mummy Returns”, sobreviene de forma discontinua a lo largo de la interminable partitura, haciendo que echemos de menos el desarrollo temático que solía bordar con esmerado cuidado Silvestri para hacer más digerible el relleno circunstancial. Pero ni rastro de eso, ni de apenas juego motívico y eso que material para ello tenía de sobra (especialmente ajeno de Tyler, Giacchino o Bates), dejando al gran villano, Thanos el titán loco, apenas ilustrado por tres notas lúgubres que podrían ser (o no) su pobre sello sonoro identificativo. Que un personaje con tanto poder y carisma -al menos en los cómics- no tenga relevancia musical alguna en la banda sonora indica la profundidad real del trabajo.

Los momentos de mayor intensidad dramática como “Even for You” o “Infinity War”, apelan más a la ejecución de la mayor cantidad de músicos posible que a la elaboración interna interesante, quedando en socorridos efectos pomposos sin auténtica relevancia. Sin embargo el despiporre orquestal y coral no se detiene, como así atestiguan los cortes “Is He Always Like This”, “More Power”, “Charge!” o “Forge” (con la, quizás, versión más épica del tema principal hasta la fecha). El último tercio deviene en puro exceso de artificio, con pasajes frenéticos como “Catch”, seguidos de más de lo mismo en “Haircut and Beard” o “The End Game”, a excepción del suspiro final de “Porch” (un minuto de violonchelo casi solista) poco antes de los “End Credits”. Todo ello similar a las intenciones pirotécnicas de Danny Elfman para “Justice League“, lo que hace de la banda sonora de “Avengers: Infinity War”, de Alan Silvestri, un compendio sin alma tan atronador como agotador, por forzadamente epatante y continuo sin degradado alguno, de audición externa casi infinita.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.