La banda sonora de “Ballerina”, de Klaus Badelt, adopta un modesto pero consistente segundo plano dentro del contenido sonoro de la película de animación a la que acompaña. Modesto por su presencia dentro de la edición discográfica lanzada en formato de descarga digital, reducido a cuatro pistas que suman apenas 15 minutos de partitura original, frente a unas destacadas canciones de Christopher Braide, así como a piezas clásicas como la famosa “El Lago de los Cisnes” de Piotr Ilich Chaikovski. Consistente porque el músico retoma su vena sinfónica colorista y temática más luminosa, en la línea del trabajo por el que le seguimos recordando, la banda sonora de “The Time Machine” (2002). Se trata de un trabajo nada sorprendente pero de lo más agradable.

La pieza que da título a la película “Ballerina”, propone una dulce y cálida melodía para cuerda y maderas, desarrollada luego para plena orquesta y seguida de un enérgico ostinato de cariz aventurero y épico, para cerrarse con suave piano. “Dream and the Music Box” continúa con el piano retomando el tema central, pero se convierte en un animoso scherzo. “Escaping the Orphanage” propone primero unas pizcas de misterio, luego retoma el scherzo previo, dando paso a un mickey-mousing de tono bufo y jocoso, para convertirse en un trepidante pasaje de acción con el tema central haciendo heroicas intervenciones. Finalmente “Liberty Chase” expone la contundencia rítmica de filiación estética zimmeriana que aupó al músico a la fama, recordando su trabajo más popular entre las páginas; la banda sonora de “Pirates of the Caribbean” (2003). Todo ello hace de la  banda sonora de “Ballerina”, de Klaus Badelt, una obra pequeña pero disfrutable.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.