Convertido en el compositor oficial de los superhéroes 2.0 del siglo XXI dentro del Universo DC (y parte de Marvel: “The Amazing Spider-Man 2“) adaptado por WarnerHans Zimmer debe ser a estas alturas el músico de cine más rico de todos los tiempos. Su capacidad para seducir musicalmente a todo el stablishment hollywoodiense y redefinir los parámetros sonoros estéticos del mainstream (aparte de ser atacado permanentemente por el subsiguiente número de detractores de su obra que le culpan personalmente de la deriva estilística de la música de cine de las últimas décadas como si el solo pudiese decidir tal cosa en toda la producción cinematográfica americana contemporánea) no tiene rival, convirtiéndole en el objeto de deseo de las producciones más caras y potencialmente más taquilleras de cada año en curso desde hace lustros.

Ante esta situación, Zimmer ha saldado las aportaciones que le han traído hasta aquí con indudable pericia. Primero con un recorrido más que estimulante con la trilogía de Batman para Christopher Nolan, luego con un ejercicio más bombástico y artificioso que otra cosa, aunque sin duda contundente para el Superman de Zack Snyder, realizador de la colisión de los dos personajes estrella de DC que ahora nos llega, muy desdibujada y lejanamente inspirada en la -soberbia- novela gráfica de Frank Miller “El Regreso del Caballero Oscuro”. Para decepción de los que disfrutamos del Zimmer de “Interstellar“, “Inception” o “12 Years a Slave” capaz de dosificar la intensidad, intención o cantidad de su música en las películas, de sugerir conceptos y de estirar o comprimir los tiempos dramáticos a su antojo en consonancia o contraste con las imágenes a las que acompaña, encontramos en esta nueva obra una ración extra hiper vitaminada y super mineralizada del exceso sonoro que ya entregó en “Man of Steel“.

El arranque a lo “Harmonielehre” de John Adams en versión electrónico-sinfónica con la pista “Beautiful Lie” supone toda una declaración de intenciones, haciendo del discurso apocalíptico y exacerbado su seña de identidad principal. Este motivo de una sola nota repetida cinco veces en fortissimo supone el vértice principal del trabajo como nueva idea dedicada al caballero oscuro y desarrollada por el co-autor de la banda sonora de “Batman v Superman: Dawn of Justice” Junkie XL (Tom Holkenborg), que ya compartió crédito adicional en “Man of Steel” y contrasta con el suave tema preexistente para Superman del propio Zimmer, que se retoma en pistas como “Day of the Dead” o “This is my World” con la inevitable voz solista para el interludio reflexivo y calmado. Siendo estas ideas efectivas pero poco inspiradas, es en pasajes como “The Red Capes Are Coming” y “Problems Up Here” donde el trabajo arroja algo de creatividad, aportando la sonoridad socarrona con aires percusivos a lo “Sherlock Holmes” para Lex Luthor e intervención destacada para violín solista que rememora ciertas ideas de Elliot Goldenthal, nombre que también planea sobre pasajes como “New Rules” en el uso de los metales a lo Ives y Corigliano.

Por desgracia estas referencias son lo de menos en un conjunto que basa su discurso principal en el exceso y el colapso sensorial de aunar coros del fin del mundo, electrónica pasada de vueltas y percusiones procesadas continuas como así demuestran los agotadores pasajes “Do You Bleed?”, “Black and Blue”, “Tuesday”, “Blood of my Blood” o “Fight Night. Por desgracia esta saturación no llega a ser lo más molesto del trabajo, dudoso honor que se llevan los pasajes puramente artificiales apenas distinguibles del diseño sonoro sintético más opresivo, insidioso y desagradable como “Must There Be A Superman” o “Vigilante”. Pequeños respiros conceptuales como el chelo eléctrico de “Is She with You?” para el personaje de Wonder Woman o la trompeta solista de “They Were Hunters” para el final, apenas suponen peso específico alguno dentro de la banda sonora de “Batman v Superman: Dawn of Justice” de Hans Zimmer y Junkie XL, a todas luces, truenos, relámpagos, explosiones y toda la parafernalia posible, una obra de reciclaje para usar y tirar.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.