La fiebre hollywoodiense del remake innecesario parece acrecentarse en los últimos tiempos. A la reciente versión femenina de “Ghostbusters” con música de Theodore Shapiro se le añade ahora este “Ben-Hur” remozado con ecos a “Gladiator” de Ridley Scott, del que también su música, obra de Hans Zimmer, toma cierta inspiración el responsable del apartado sonoro. A la hora de enfrentarse al imborrable recuerdo de Miklos Rozsa, el músico opta de modo inteligente por ir en una dirección completamente diferente a la del húngaro. De este modo la banda sonora de “Ben-Hur” de Marco Beltrami bebe más de las fuentes contemporáneas, con la mencionada “Gladiator” de Zimmer a la cabeza, pero también de su propio ideario orquestal, rítmico y lírico, desarrollando un hermoso tema central que sorprende por su intensidad emocional dentro del blockbuster americano moderno. Esta melodía, en la línea de su estupenda “Gods of Egypt“, aparece inmediatamente en “Ben-Hur Theme” y volverá a recuperarse en momentos destacados como la gentil variación de “Mother´s Favorite”, el expresivo “Dear Messala” o la versión heroica de “Training”.

Pero no es el único elemento destacable, ya que la personal firma de Beltrami en los pasajes más agresivos y amenazadores como “Home Invasion” o “Speaking of Zealots” resulta igualmente sólida (con ese agradable sabor a Jerry Goldsmith -no en vano profesor del músico-), mientras alterna instantes más reflexivos de cuidadas texturas e instrumentación como “Messala and Tirzah” o las aportaciones étnicas vocales de “Galley Salves”. Estas ideas se compaginan con otras no tan interesantes como los crescendos épicos cíclicos y clusters herederos de Zimmer para “Batman Begins” o “Inception”, como los genéricos “Messala Returns” o “Brothers Divide”. Hay pistas que pese a lo recurrente de su colorido (la guitarra de “Invitation”, las percusiones exóticas de “Ilderim Wagers”) funcionan dentro del conjunto aceptablemente bien, mientras que otras mucho más convencionales (los efectos sintéticos chirriantes de “Rammed Hard”, los aires marciales y ominosos de “The Circus”) apenas aportan el socorrido comentario incidental más convencional. La poco inspirada música de acción final -antes punto fuerte del músico- de “Charriots of Fire” o “Brother vs Brother”, contrasta con la elaborada sonoridad mística de “Jesus Arrested” y la belleza vocal de “Forgiveness”, revelando a un compositor más interesado en la sensibilidad lírica que en el estruendo prototípico, lo cual convierte la banda sonora de “Ben-Hur” de Marco Beltrami en un trabajo algo irregular pero más que digno, por encima de la media.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.