Tras un arranque fulgurante durante los años 90 con partituras tan reivindicables como “Speed” (1994), “Twister” (1996) o “Return to Paradise” (1998), la estrella de Mark Mancina se apagó rápidamente sin llegar a saberse bien por qué. Sobreviviendo en televisión y ocasionales saltos al cine, encontró cobijo dentro de la poderosa Disney, para la que firmaría una serie de trabajos animados a tener en cuenta como “Tarzan” (1999), “Brother Bear” (2003), “Planes” (2013) y “Planes: Fire & Rescue” (2014). El autor despliega en la banda sonora de “Brother Bear” su elegante sinfonismo y saber hacer tanto melódico como orquestal, sin renunciar en ningún momento a los postulados del género y a las directrices de la compañía. La representación de la música es escasa en la edición discográfica original y apenas alcanza los 20 minutos repartidos en tres extensas pistas, pero son suficiente material como para apreciar el talento de Mancina, que ofrece una rica, colorista y hermosa composición.

Desde el tono americano, con Aaron Copland en la memoria, que se despliega suntuoso en el expansivo corte “Awakes a Bear”, pasando por un vibrante y espectacular tema de acción trepidante y percusivo en “Wilderness of Danger and Beauty”, hasta el melódico y delicado tema principal que destaca en “Three Brothers” interpretado por coros búlgaros en una épica versión final que cierra el disco, toda la música destaca por la calidad y el detalle de su escritura sinfónica. La banda sonora de “Brother Bear” de Mark Mancina es un trabajo quizás en exceso lineal y predecible, pero también resulta ameno y disfrutable, elaborado con virtuosismo a la hora de ejecutar los patrones del género al que se adscribe y da notable muestra del talento de un compositor a recuperar.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.