La banda sonora de “Cinderella Man” (2005) de Thomas Newman se encauza en su línea melódica e intimista más reconocible. Destaca el trabajo habitual en la orquestación del colaborador estrella de Newman en estas lides, el malabarista de los sonidos etéreos Thomas Pasatieri, que de nuevo hace gala de esa sonoridad colorista y luminosa ya de entrada en su tema central “The Inside Out”, que resulta delicado y emotivo, pero deja entrever cierta sensación de servir tanto para un roto como para un descosido. Una melodía bonita, elegante y funcional, pero que no alcanza la belleza e intensidad de otras como “Angels in America” o “Road to Perdition”. El grueso de la banda sonora viene determinada por ese ambiente difuso y apacible con pianos sosegantes, cuerdas envolventes y en este caso, apuntes étnicos puntuales debidos al factor irlandés del film que lejos de caer en la complacencia resultan realmente destacables en “Corn Griffin” o “Weehawken Ferry”.

No faltan los pasajes habituales de Newman con guitarras, como “The Hope of the Irish”, o los pizzicatos de “Pugilism” como base rítmica de pasajes con fuerza y contundencia. Aún así, no dejan de ser apuntes ya oídos con anterioridad en la obra del compositor y la brevedad de muchos de ellos no consiguen aportar la unidad que necesita para acabar de arrancar definitivamente. Finalmente el compositor levanta toda la banda sonora de un solo golpe con el mejor tema de toda la partitura, el majestuoso e imponente “Big Right”, épico, esperanzador y triunfal para viento y cuerda con intensas percusiones. Si añadimos la versión plenamente desarrollada del tema principal en “Cinderella Man”, bellísima variación que exprime todas las posibilidades líricas del músico y el bloque irlandés más inspirado en “Turtle”, dinámico y festivo, el conjunto logra convencer. La banda sonora de “Cinderella Man” de Thomas Newman consigue -al final- emocionar e incluso puntualmente sorprender, lo cual dice mucho de la personalidad única de un músico irrepetible.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.