Flamante ganadora de dos Emmys, la banda sonora de “Cosmos: A Spacetime Odissey” de Alan Silvestri supone la recuperación parcial del músico en términos de firma estilísitica y posibilidades expositivas. Pero por desgracia el resultado no está a la altura de las circunstacias. Primero, porque las comparaciones son odiosas y el “Cosmos” primigenio de Carl Sagan contaba con uno de los acompañamientos musicales más evocadores y fascinantes de toda la historia de la televisión, tanto en la vertiente clásica como en la creación original de Vangelis, que ejecutó allí la -posiblemente- mejor composición de su carrera, tan dispersa en su desarrollo como magistral en su capacidad expresiva, con algunas piezas memorables (“Heaven & Hell”, “Alpha”) que perduran en la memoria colectiva. Segundo porque Alan Silvestri ya no es el que solía ser.

Su tema central, ganador del Emmy en esta misma categoría, responde a una amable interpretación de la ciencia y el universo, de hecho exactamente la misma que ya esgrimiese el músico en “Contact” (no por casualidad obra literaria de Carl Sagan), una dulce melodía para cuerda y maderas rematada en piano. Primero aporta inmensidad épica y luego emotividad intimista. Recursos habituales del músico que se conjugan con acierto pero que apenas soprenden por su escasa aportación melódica. Lo mismo sucede a lo largo del resto de la composición, que deambula entre buenas y comedidas formas sinfónicas con arranques netamente silvestrianos (ominosos crescendos para metales) y divagaciones electrónicas con ecos percusivos y motívicos a John Powell y similares, que por fortuna son pocos frente a los más estimulantes momentos líricos de vena familiar.

No obstante el problema del trabajo es la falta de inspiración en general. Ningún tema o motivo de los aportados permanece en la memoria del oyente una vez ha pasado su aparición estelar. La banda sonora de “Cosmos: A Spacetime Odissey” de Alan Silvestri es un recorrido tan agradable como insustancial por los clichés en los que se apoya la ilustración sonora de este programa de divulgación científica: grandeza, aventura, gotas de poesía humanista, misterio, tecnología, etc…