La banda sonora de “Darkest Hour”, de Dario Marianelli, supone la quinta colaboración del compositor italiano con el director británico Joe Wright. Entre ellas se cuenta la remarcable “Atonement”, por la que el músico obtuvo el oscar a la mejor partitura original de 2007. Las constantes de su aproximación audiovisual no han cambiado excesivamente, haciendo de la intensidad dramática y del comentario orquestal robusto con protagonismo de solistas destacados (el piano suele ser el corazón vertebrador de las obras de Marianelli para Wright y en este caso es el islandés Vikingur Olafsson el artista invitado a cargo de las teclas) el sino de su lenguaje. La ausencia de un tema central destacado (si existe un sencillo motivo de cinco notas con aires entre trágicos y nobles que aparece en “Where´s Winston?” acompañado de ominosas reverberaciones) que domine el trabajo, convierte la partitura en una sucesión de piezas muy precisas y elaboradas, en la que esa carencia se convierte en un motor propulsivo más desesperado y dramático, menos convencional.

Destaca el arranque con “Prelude”, agitado e inquietante, así como el ágil diálogo polifónico de piano, cuerda y metales de “Full English”, cuya idea se retomará en “First Speech to the Commons”, el triste lamento de “One of Them” que desgrana de forma apesadumbrada el motivo principal y la exquisita “Winston & George”, con sus formas clásicas, donde madera y piano se conjugan a la perfección. Otras pistas, pese a sus correctas formas y equilibrada estructura, no aportan nada especial al conjunto como “A Telegram from the Palace” o “History is Listening”, salvo el tono sostenido y pulsátil necesario. El tono marcial aparece en “The War Rooms” y “Dynamo”, con formas angulosas en su ritmo y orquestación castrense. La urgencia se dispara en “From the Air”, con intensa percusión y violento ataque pianístico, así como en “We Must Prepare for Inminent Invasion”. La amplificación de la intensidad dramática de “Radio Broadcast” se alterna con la creciente determinación y optimismo de “Distric Line, East, One Stop”, cerrándose con la extensa “We Shall Fight”, primero grave, luego cuasi épica y finalmente recopilatoria de la rendición definitiva del motivo central. Es por su esmerada corrección global que la banda sonora de “Darkest Hour”, de Dario Marianelli, suponga un trabajo satisfactorio en lineas generales, pero se queda lejos de ofrecer una experiencia a la altura de pasadas colaboraciones entre músico y director.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.