La banda sonora de “El Jugador de Ajedrez” de Alejandro Vivas, supone el segundo trabajo cinematográfico destacado de este poco pródigo compositor español en pantalla grande. Y es una lástima, porque tanto su banda sonora para “La Conjura del Escorial” (2008), todo un espectáculo sinfónico para orquesta y coro en la vena del mejor David Arnold, así como su nueva partitura para este drama histórico basado en la novela homónima de Julio Castedo y dirigido por Luis Oliveros con Marc Clotet, Melina Matthews, Alejo Sauras y Stefan Weinert de protagonistas, presentan a un autor sólido y capaz de desarrollar con solvencia los resortes de los géneros musicales cinematográficos abordados en sendas cintas.

Vivas articula el trabajo sobre cuatro ideas melódicas destacadas, siendo la más importante el tema central, desarrollado en la pista “Main Title”. Se trata de una melodía romántica y maleable, noble -como el ajedrez-, pero de tono dramático, con predominancia del piano (reflejo sonoro habitual del juego matemático en el cine), desarrollada sobre una base rítmica agitada, definiendo a la perfección al protagonista (o una partida de ajedrez); un hombre bueno atrapado en un trágico viaje personal durante tiempos conflictivos. La siguiente idea es un dulce tema de amor, “Dance in the Street”, mostrado primero con formas de vals cuasi diegético y convertido luego en un expansivo momento luminoso para plena orquesta. Se desarrollará al final de forma liberadora en “Love Theme”. La tercera melodía, con ecos a John Barry por la dulzura de las maderas, queda asociada a la hija de la pareja protagonista en “Margeaux´s Brith”.

Las elegantes formas cíclicas, a lo Alexandre Desplat, del tema principal se retoman en pistas como “A Walk in Paris” o “The Arrest”. El drama se intensifica en “Desolation” y “Uncertainty” con patéticas cuerdas, mientras que el tema central se retoma con sutiles variaciones en “Chess Game I” y “Chess Game II”. La cuarta idea es un hermoso lamento melancólico para piano y chelo, con Erik Satie en la memoria, que aparecerá en “The Gathering” y “Writing Letters”. El conato de acción percusiva y aires castrenses surge durante “Liberation”, incluyendo una esperanzadora rendición del tema central, que llevará más lejos la idea del viaje vital durante su versión en “Trip to Bordeaux”, para culminar el trabajo con el resumen final de “Credits”, que recupera el tema dedicado a la hija en su mejor versión. Todo ello hace que la banda sonora de “El Jugador de Ajedrez”, de Alejandro Vivas, sea una obra muy agradable en su audición aislada y un ejemplo de acompañamiento audiovisual digno de cualquier producción internacional de categoría.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.