La experiencia es un grado. El talento natural otro. Y el genio es la barrera definitiva. La banda sonora de “En mai fais ce qu´il te plait” de Ennio Morricone supone la ejemplificación de que solo los más grandes son capaces, aglutinando esos tres aspectos, de lo más sencillo: crear emoción. A sus 87 años Morricone no tiene rival. Es, junto a John Williams, el mejor compositor de música de cine vivo y una leyenda de la disciplina que sigue entregando maravillas sonoras como la que nos ocupa. Y no solo eso, sino que además tiene pendiente de entregarnos su creación para la muy esperada colaboración con Quentin Tarantino en “The Hateful Eight”.

El drama histórico que presenta la cinta de Christian Carion en el que se narra la huida de los habitantes de un pequeño pueblo del norte de Francia de la invasión del ejército alemán en 1940, propicia un caldo de cultivo ideal para el ideario sensitivo morriconiano. El disco arranca con la pieza “En mai”, la más extensa de la banda sonora, presentando suave y cadenciosamente el envolvente tema central con la sedosa cuerda del autor y aires de adagio, sobre una sencilla y efectiva idea rítmica de cuatro notas que crecerá en intensidad dramática hasta convertirse en un canto a la esperanza y la libertad. Uno de los comienzos más imponentes y emocionantes de la música de cine reciente y toda una declaración de intenciones.

A partir de ese momento se desgranan pasajes que desarrollan hermosas variaciones sobre el tema central jugando con la orquestación como “Ils resteront trois” (con un destacado violín solista) o “Tout Laisser” (con armónica y acordeón). La polifonía de la cuerda morriconiana en interacción con la flauta de “Tous Ensemble” viene a corroborar que la sensibilidad es un don al alcance de muy pocos, mientras que las tres piezas más puramente narrativas e incidentales, son “L´étaut se resserre”, de una atmosférica, asfixiante y sinuosa construcción in crescendo, la desoladora elegía de “Traverser la Guerre” e “Ils Arrivent”, que supone un ejemplo más de la maestría del músico italiano a la hora de ilustrar la fisicidad y el dinamismo, con un agitado diálogo de cuerdas de profusa polirritmia y contrapunto.

Las pista final aglutina todo el sabor lírico del mejor Morricone, alcanzando una liberación final esplendorosa no exenta de cierto poso trágico. “A la recherche de la Paix” destaca doblemente, primero con una noble trompeta solista evocando el fin del conflicto militar que da paso a la voz solista de Raffaella Siniscalchi (que nos hace recordar a la maravillosa Edda Dell´Orso), y segundo, con su más sentida versión del tema central para plena orquesta, que cierra un trabajo soberbio con un excelso sentimiento de plenitud.

La edición discográfica de la banda sonora de “En mai fais ce qu´il te plait” de Ennio Morricone corre de cuenta de Quartet Records, que tras varios años de ausencia de novedades del italiano, le rinde tributo con un cuidado producto. Aparte de una producción sonora impecable de duración perfecta, incluye un profuso libreto con una entrevista al músico y al realizador (en francés) que analiza las claves de su colaboración. Un valor añadido a tener en cuenta para una de las bandas sonoras más destacadas del 2015.