La saga de Hielo y Fuego en imágenes catódicas se robustece y amasa éxito temporada tras temporada, convirtiendo al grupo de fieles lectores en legión de seguidores televisivos. Unos siguen con pasión o recelo la adaptación de la saga-río, otros se rinden ante su poderío audiovisual y algunos incluso saltan de la pequeña pantalla a los libros con el ansia de adelantarse a los acontecimientos venideros. Mientras tanto, su apartado musical mantiene un digno camino paralelo solidificándose en intenciones y haciendo de la labor de su músico una muestra de desarrollo gradual de lo más interesante. Así pues la banda sonora de la cuarta temporada de “Game of Thrones” de Ramin Djawadi amplifica y apuntala las buenas sensaciones de su ronda anterior, logrando superarla incluso en nivel de intensidad e impacto emocional sonoro durante algunos pasajes.

A su popular sintonía de apertura se suman nuevos fragmentos revisitados con admirable brillantez como la canción “The Rains of Castamere” interpretada por el grupo islandés Sigur Ros con una de sus inconfundibles y etéreas versiones. Esta melodía queda asociada a la familia Lannister, mientras que el tema de los Stark se hace presente en momentos de singular belleza como “The North Remembers” o “The Real North”. Igualmente el motivo de Daenerys de la casa Targaryen se retoma en “Breaker of Chains” y piezas como “Meeren” aportan cierto colorido étnico en percusión e instrumentación exótica. Asímismo la creciente intensidad en diversas partes del relato queda reflejada con en pasajes como “Thenns” de brutal contundencia percusiva y despiadadas intenciones conceptuales o “Let´s Kill Some Crows” de similares acepciones ilustrativas.

Por otro lado, la mano maestra que guía a Djawadi se deja ver entre las páginas de instantes menos definitorios del conjunto pero igualmente reveladores, como “Oathkeeper” (en la que segmentos rítmicos de “The Dark Knight” asoman entre las costuras) y otros lucen la ocasional brillantez de un talento todavía por despuntar, como el fanfárrico y posteriormente sinuoso “First of his Name” de sorprendente acabado formal y gran plasticidad narrativa. Por supuesto el tema central conoce varias apariciones, entre sutiles y acertadas, hasta culminar con la mejor de todas ellas hasta la fecha en “The Children”, pista final e indicador emocional del siguiente nivel generacional al que la saga se conduce. Esta versión con coro y poderosa rítmica culmina la banda sonora de la cuarta temporada de “Game of Thrones” de Ramin Djawadi con una creciente sensación de coherencia interna.