La banda sonora de “Gernika”, de Fernando Velázquez, presenta una ilustración musical convincente y apesadumbrada del drama del bombardeo de Gernika. El compositor español mantiene su línea estilística orquestal con dominio de la cuerda para aproximarse a este terrible capítulo de la historia española. Es por ello que el concepto sea al mismo tiempo acertado y poco original, pues en la comedida concreción que opta por abordar Velázquez encontramos un tema melódico central, sencillo, dramático y sentido, una melodía secundaria más dulce, y fragmentos de tensión con chispazos de acción en la línea de pasados trabajos como la obra que lanzó su carrera, la banda sonora de “El Orfanato”.

El trabajo arranca con la pista “Propaganda”, una lograda imitación de la música de los noticiarios de la época, tipo NO-DO, para introducir el tema principal en “Theresa, Press Office” con el piano como base de la melodía. “Back to the Front, The Picture” arranca con coros un ominoso pasaje que se desarrolla con violines sostenidos y registros bajos de chelos, seguido de acción agresiva para metales y percusión. La esperanzadora brevedad de “Bilbao” contrasta con la agresividad previa, dando paso a la hermosa “The Consul and Nikolai”, donde la escritura para madera y piano de Velázquez destaca agradablemente. La tensión crece en “Gernika Streets”, “The Watermill” o “The Stolen Stamp”, mientras que la dulzura de “Theresa´s Family Farmhouse” se torna en melancolía, continuando en “Theresa´s Father”.

Pistas diegéticas como “Reception at City Hall” (con formas de vals) y “My Hidding Place” (una pieza ligera), dan cuenta de la habilidad camaleónica del músico. Otros cortes más diluidos en intenciones de mero relleno como “I´ve seen war”, “Absolute Perfection”, “The Article (Henry is Back)” o “Meet me by the Teacher” se limitan a cumplir su cometido con superficialidad, engordando el contenido discográfico. El drama estalla en la extensa pista “Gernika under the bombs” (de más de 25 minutos), primero con tensión incidental in crescendo, luego urgencia frenética para cuerda, y más tarde un sobrecogedor requiem coral, concluyendo con la versión más trágica del tema central para plena orquesta. La pista “End Credits” ofrece un acertado y doliente solo de piano como cierre de la correcta banda sonora de “Gernika” de Fernando Velázquez.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.