La banda sonora de “Get Out”, de Michael Abels, propone una estimulante variación sobre la formulación del género musical del thriller, directamente relacionada con la idiosincrasia de la película para la que se ha creado su música. Su autor, el compositor norteamericano Michael Abels, proviene del ámbito de la sala de concierto y de la música contemporánea, y es por ello que su frescura y falta de adoctrinamiento por parte de la industria hagan de esta, su primera banda sonora, una sorprendente y original propuesta, tan audaz como provocativa y acertada. Lo primero a destacar es la calidad de su escritura musical, que en cualquier autor novel de incipiente carrera audiovisual estaría plagada de vaguedades, inconsistencias e ideas recurrentes del cine comercial moderno. Abels (de 54 años) juega en otra liga, y eso se nota desde el primer minuto de la composición. Baste con escuchar su pieza “Urban Legends” (2010), dirigida por Anthony Elliot, para hacernos una idea de la fuerza conceptual, riqueza ornamental y poderío rítmico de Michael Abels, digno heredero de la mixtura estética afroamericana de William Grant Still.

Se abre el trabajo con la pista “Prologue”, en la que un violín en registro campestre tipo fiddle apunta, con apenas una brevísima pincelada, una idea inicial perturbadora. Pasa al cántico étnico de “Sikiiza Kwa Wahenga (Main Title)”, con voces y percusiones africanas, de comentario entre folclórico -orígenes, orgullo, identidad- por el colorido, e inquietante por los susurros que ejercen de contrapunto partiendo de la misma idea. La tercera línea se abre con “Chris & Rose (Love Theme)”, una delicada, hermosa y sencilla melodía para chelo de cuatro notas, cuyas variaciones y soporte de sonoridades cristalinas sugieren una emoción evocadora y sostenida, casi ajena a la realidad. Lo inusual comienza a introducirse en el comentario incidental de forma muy comedida y subliminal, con pequeños ajustes y digresiones en el tono pastoral predominante de pistas como “The Deer”, “The House” o “The House Reprise”, para dar paso a una nueva vertiente en la que Abels presenta un incipiente terror basado en el arpa, la cuerda y los coros (o voces solistas), durante pasajes como “Ice Tea”, “Hypnosis”, “Investigations” o “Georgina Weeps”, así como estallidos orquestales sobrecogedores, con Penderecki en la memoria, en las pistas “Walter´s Run” y “Georgina at the Window”.

Abels continúa dosificando la aparición de nuevos elementos sonoros, como las maderas de “Andre Reveal” y “Fist Shake” (evocando a Goldsmith), las extrañas fusiones acústicas, electrónicas y percusivas de “Get Out” y “The Auction”, los metales ominosos de “Ukele Walk” y “Photographs”, el aumento de la tensión en las intervenciones vocales de “The Shunken Place” y “Mental Prep”, la creciente violencia orquestal de “Rod´s Bing Search”, o el registro dulce y rural para guitarra de “Educational Video”, que contrasta con el conjunto de la obra. El punto de inflexión de la partitura se produce en “Surgery Prep”, con una misa negra coral sobrecogedora, que precipita la acción propulsiva (“Chris Escapes”) en la línea del mejor James Newton Howard, la virulencia de la sección de cuerda (“Jeremy Attacks”), así como de toda la orquesta (“Get Him Grandpa”), y concluye con “Rose Returns” retomando el tema de amor desenfocado y con coda histérica. El desasosiego lírico del epílogo en “Situation Handled”, da paso a la recopilación de todo el material temático destacado en la extensa pieza “End Titles (Montage)”, que cierra de forma exquisita la banda sonora de “Get Out”, de Michael Abels, una sorpresa musical absolutamente recomendable, que nos descubre un compositor a seguir y tener en cuenta. Aparte de contarse, desde ya, entre la mejor producción del año en el panorama audiovisual.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.