La banda sonora de “Hush” (1998) de Christopher Young desarrolla los mejores mimbres dramáticos e inquietantes de su autor, que encuentra una veta emocional inspirada y dúctil con la que trabajar a muchos más niveles que la película que le inspira. El estupendo disco editado por Intrada comienza con un derroche temático y melódico, resumiendo conceptualmente la obra en una espléndida suite de más de dieciocho minutos tildada como la propia película “Hush”. En esta pieza Young encadena una tras otra las ideas con las que vertebrará su creación; desde la nana de cariz infantil de origen popular -inequívocamente titulada “Hush little baby”- de su apertura, pasando por la melodía pastoral que hará las veces de tema de amor, un inquietante y lúgubre réquiem sostenido para coro femenino o un cinético y portentoso tema de acción sincopada.

Tras este arrollador inicio se desgranan, en una ejemplar e inteligente muestra de secuenciación musical, de forma independiente las ideas previamente expuestas. De ello se extrae la extensa construcción lírica de “Litte Baby”, más cercana a un reflejo musical del deslizamiento del amor hacia la sospecha que al acompañamiento de escena cinematográfica alguna. Lo mismo encontraremos en la magnífica “Don´t”, un tour de force de contención subliminal conducido por unos cellos de firma inconfundible, al tiempo que una nueva melodía para delicado piano surge (la versión más extensa de la misma la encontraremos en la siguiente pista “You” con una exquisita variación en modo scherzo a lo John Williams incluida) arropada por una cuerda mecida por la inquietud, se abandona a la abstracción pianística dando paso al esbozo del tema de acción y posterior introducción coral con coda misteriosa. Todo un ejemplo de mixtura genérica pulcramente orquestado y ejecutado.

El compositor no enseña abiertamente sus mejores cartas en el género en el que es el rey hasta “Cry”, en el que su talento para generar inquietud se torna en miedo. Violines en glissandi, arabescos aparentemente inconexos al piano, coros susurrantes o arrebatos de la cuerda que quedan molestamente ahogados en una calma aparente consiguen configurar una pieza desasosegante que tiene su continuación directa en “Mama´s Gonna”. En el mismo la cuerda comienza a interactuar de modo más oscuro con el metal, sugiriendo variaciones para piano y cuerda que desembocarán en un angustioso y asfixiante diálogo polifónico. Finalmente el drama estalla en “Buy You”, donde la melodía de acción adquiere su frenetismo más arrollador, convirtiéndose en un vibrante ejercicio de polirritmia y urgencia. “A” cierra de modo circular -como suele gustar al compositor- el relato, ejecutando para ello una exuberante versión del tema de amor enriquecido por florituras en la cuerda y unos elegantes metales. Una bellísima conclusión que deja entrever de modo sutil en su punto final un toque de ambivalencia. A modo de bonus track, el propio compositor elabora una suite de concierto con todo el material temático del trabajo destacado. Un regalo adicional que hace de la banda sonora de “hush” de Christopher Young un regalo para el aficionado a la música de cine y una joya para seguidores del músico de Nueva Jersey.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.