La simpática saga prehistórica animada “Ice Age” suma su quinto capítulo con el estreno del título que nos ocupa. Tres son los compositores que han participado hasta la fecha en la misma, empezando por el resultón trabajo de David Newman para “Ice Age” (2002), seguido de las tres aportaciones de John Powell, a cada cual más llamativa y espectacular, con “Ice Age: The Meltdown” (2006), “Ice Age: Dawn of the Dinosaurs” (2009) y “Ice Age: Continental Drift” (2012), hasta llegar a la banda sonora de “Ice Age: Collision Course” de John Debney, último responsable en labores musicales de la franquicia. En un género que no le es extraño el músico americano se enfrenta con la tarea de suceder a todo un especialista como es Powell, que ha liderado la composición original para la producción animada de Hollywood durante más de una década, dejando tras de si un legado de trabajos rutilantes como “Antz (1998), “Chicken Run” (2000), “Robots” (2005), “Happy Feet” (2006), “Horton Hears a Who!” (2008) o “How to train your dragon” (2010). El listón estaba demasiado alto para el autor de “The Spongebob Movie: Sponge Out of Water“.

Debney arranca con fuegos artificiales en la pista “Main Title”, en la que introduce coros y plena orquesta de forma exagerada, pomposa y divertida. Mantiene esta línea introduciendo toda la batería de recursos habitual del género (continuo mickey-mousing, instrumentación étnica, pizzicatos cómicos, suave madera y cuerda, metales heroicos, percusión trepidante, etc…), pero no aporta melódicamente nada sustancial al recorrido de los personajes, menos aun en el plano armónico u orquestal. Cita a sus antecesores en el cargo en un par de pistas para ofrecer algo de continuidad temática a falta de nueva variedad por su parte, siendo las dedicadas a David Newman “Family Bonding” y “Good Life” (con aires pastorales y americanos), mientras que las que cuentan con material de John Powell son “Women” y “We did it” (con silbidos jocosos y épica melodía). El resto viene a ser un relleno continuo tan amable como insustancial (“The Tablet”, “Magnets”, “Parenting”, “Kidnapping”, “Geotopia”), tan agradable como inocuo, donde la reiteración de clichés se sucede sin solución de continuidad, dando alguna pincelada de aventura (“Sealing the Volcano” con guiño a “Dinosaur” de James Newton Howard) y acción destacable hacia el final (Julian´s Moment” con un soplo central a lo Jerry Goldsmith), pero siendo el grueso de la banda sonora de “Ice Age: Collision Course” de John Debney un tibio compendio de lugares comunes.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.