A medio camino entre las complejas, sugerentes y embriagadoras experiencias musicales de títulos como “Alien” (1979), “Outland” (1981) y “Poltergeist” (1982), y siendo su enésima contribución musical bajo el marco que proporcionan las exóticas latitudes orientales (recordemos “The Sand Pebbles” (1966), “Tora! Tora! Tora!” (1970) o “The Challenge” (1982) entre otras); la banda sonora de “Inchon” de Jerry Goldsmith supone una partitura de correctísima factura, no exenta de cierta monotonía en cuanto al fondo y la forma, en la que, no obstante, son perfectamente reconocibles las señas de identidad de un compositor en estado de gracia. Destila aquí parte de su esencia gracias a un puñado de temas de notable acabado que, sin embargo, y es justo señalar, palidecen comparativamente ante las contiguas, reconocibles y fértiles muestras de talento musical de las que nos proveen los ejemplos anteriormente expuestos.

De conmovedor, elegante y bello podríamos haber calificado perfectamente el tema de amor (“Love Theme”, “The Apology”) de esta obra si no tuviera un cercano antecesor que emocionara, y tanto, como lo hizo el “Ilia´s Theme” de “Star Trek: The Motion Picture”, o como lo haría posteriormente el “A New Love” de “Under Fire”. De la misma manera, los logrados temas de acción que posee la partitura (“The Bridge”, “The Tanks” o “The Church”) no desmerecerían los elogios vertidos sobre ellos si no fuera porque estos irían ineludiblemente destinados a cortes como “Hot Water” de “Outland” o “Hanging Out” de “First Blood”. El trabajo desarrollado por Goldsmith para la banda sonora de “Inchon” es, en suma, un pulcro y metódico ejercicio musical de gran coherencia, tanto temáticamente como en su correspondencia con el soporte fílmico, que no desmerece pero tampoco aporta nada en un contexto general.

Reseña de David Rubiales Suarez.