Pocos directores pueden vendernos la entrada de su próxima película solo con su nombre. Paul Thomas Anderson es uno de ellos. Su colaboración con Jonny Greenwood suma con este trabajo su tercer largometraje juntos y la química que desprende su sinergia audiovisual resulta a estas alturas apabullante. La nueva propuesta del componente de Radiohead puede contarse entre las mejores creaciones del pasado año. De este modo la banda sonora de “Inherent Vice” de Jonny Greenwood absorbe todas las referencias y estilemas del noir en su concepción más ortodoxa, pasándolas por su filtro estético autoral que deconstruye, retuerce y sublima, hasta obtener de ellas la esencia misma presentada con una perspectiva tan nítida como acertada, a medio camino entre el homenaje y la mímesis.

El tema central dedicado a la femme fatale “Shasta”, resulta embriagador y etéreo, siendo su presencia difuminada el foco temático del score. La suave e inconfundible cuerda de Greenwood también destacará “Shasta Fey”, mientras que otros pasajes más volcados en la incidentalidad como “The Chriskylodon Institute” (de sugerentes diálogos para madera y cuerda o piano y pizzicati) resultan igual de brillantes en tanto no se limitan a sugerir tan solo los vaivenes del relato gravitando sobre ellos, sino que los impregnan con ideas sonoras sugerentes, de dobles lecturas que otorgan profundidad y significado a los mismos. “Adrian Prussia” y su nerviosa sonoridad electroacústica o el desenvolvimiento progresivo del misterio en “The Golden Fang” con un crescendo oscilante perlado de guiños a Herrmann, son ejemplos de la maestría de un músico que no se contenta con lo evidente.

Incluso hay espacio en la banda sonora de “Inherent Vice” de Jonny Greenwood para una pequeña fantasía para madera y cuerdas -soberbia Royal Philharmonic Orchestra bajo la batuta de Robert Ziegler– en su pasaje final “Shasta Fay Hepworth”, culminando una partitura exquisita y evocadora. El disco cuenta con siete canciones ajenas al músico titular y dos suyas, que sin embargo se complementan e intercalan de modo magnífico con la composición original. Además, la discográfica Nonesuch mantiene el formato digipack de pasados trabajos de Greenwood y ofrece un divertido booklet interior en forma de lisérgico cómic y textos de Thomas Pynchon, autor de la novela original en la que se basa la película. Una experiencia completa.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.