La banda sonora de “Jack Reacher: Never Go Back”, de Henry Jackman, supone el perfecto ejemplo del mimetismo impersonal de un músico cumplidor e industrial, capaz de fugaces obras parcialmente destacables (“Big Hero 6”, “X-Men: First Class”) y de un grueso uniforme, monotemático e intercambiable que irónicamente le ha cubierto de gloria dentro de Hollywood (“Captain America: The Winter Soldier”, “The Fifth Wave”, “Kingsman: The Secret Service”, “Captain America: Civil War”), haciendo de su nombre un comodín de la seguridad sonora sin riesgos para las grandes super producciones. Su trabajo para la secuela del personaje literario Jack Reacher, creado por Lee Child y adaptado al cine con los rasgos de Tom Cruise, viene a engordar su filmografía englobada en la segunda categoría mencionada. La banda sonora de “Jack Reacher: Never Go Back”, de Henry Jackman, propone más de lo mismo y palidece frente al trabajo de su predecesora, la banda sonora de “Jack Reacher” de Joe Kraemer, de un agradable clasicismo a caballo entre las líneas orquestales de Michael Kamen y el dinamismo de James Newton Howard.

Esta floja secuela se arma, musicalmente, de un predecible y aburrido compendio de todos los lugares comunes del género de suspense y acción moderno: electrónica constante, percusiones machaconas, ritmos sintéticos, simplificación motívica y pulso continuo. Desde una estática y plana música atmosférica y de circunstancias que se presenta en las primeras pistas (“Checking In”, “Surveillance”, “Torture”), se pasa a la acción más monocorde y convencional posible de “Jailbreak”, “Cat and Mouse” o la segunda parte de “Too Close for Comfort”, donde apenas se construye un típico motivo que bebe del -como no- Bourne de John Powell. Intenta sin éxito insuflar algo de emoción y colorido con los teclados contemplativos y difusos de “Samantha” (de ecos a Thomas Newman) o el chelo eléctrico de la primera parte de “Too Close for Comfort” y “A Junkie´s Lament”, pero no son sino meros remiendos superficiales con los que subrayar lo evidente en lo visual y no aportar nada en lo musical. De este modo se repiten las usuales ideas cíclicas en “Intercepted”, ambientales en “Contraband”, de urgencia en “The Hunter” (quizás el único pasaje salvable del conjunto por su polifonía e intensidad) o pseudo lírica conclusión en “Making the Connection” (otra vez con Tom Newman entre líneas). Es por todo ello que la banda sonora de “Jack Reacher: Never Go Back”, de Henry Jackman, suponga otra insignificante muesca más en la montaña de productos impersonales y clónicos que copan el mainstream.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.