La banda sonora de “La La Land”, de Justin Hurwitz, es un canto musical revitalizador de esencias jazzísticas y danzabiles que fusiona con una gracia contagiosa el Michel Legrand de los años 60 (en especial el de “Los Paraguas de Cherburgo” (1964) y “Las Señoritas de Rochefort” (1967), dos referencias nada casuales también de la película que nos ocupa) y el Rolfe Kent de los 2000 (destacando su soberbia banda sonora para “Sideways” (2004), de título en castellano “Entre Copas”). Se le añaden unas pizcas de Thelonious Monk y de Jon Brion, y el cóctel resultante es arrebatador. Y lo es por varios motivos, siendo el principal su frescura en la aproximación, que nunca cae en el tópico referencial o en el pastiché estético, sino que se sumerge con conocimiento de causa en la veta emocional de las corrientes que absorbe para entregar un trabajo con alma. Hurwitz cree en la música que nos entrega, en su poder sugestivo, tanto en su vertiente melancólica, como en la optimista, tanto en lo romántico, como en lo exultante. También tenemos una técnica impecable y un atrevimiento a usar lo ligero como vertebrador fundacional admirable, pero estos son valores añadidos al central.

La melodía principal dedicada a los protagonistas “Mia & Sebastian Theme”, resulta dulce y ensoñadora, como salida de una caja de música. Son siete notas en dos frases que tienen su voz principal al piano (“Mia & Sebastian Theme (Late for the Date)”), con una expansiva y romántica variación orquestal en “Planetarium”, pero que también escucharemos al final interpretada por la celesta (“Mia & Sebastian Theme (Celesta)”, instrumento con el que arranca la partitura en “Mia Gets Home” y continúa en “Mirror Bathroom” o “Chicken on a Stick”. Florituras para maderas y cuerda como “Bogart & Bergman”, un tema secundario de aire desenfadado para guitarra en “Mia Hates Jazz”, propulsivos pasajes de jazz trepidante como “It Plays” o “Cincinnati” y soliloquios reflexivos como “Missed the Play” o “It´s Over/Engagement Party”, se suceden con exquisita fluidez hasta culminar con el tour de force (coros incluidos) de “Epilogue”, rematado con la sublime pieza “Credits”, sencillamente arrolladora. Mención aparte merece la hermosa canción “City of Stars”, interpretada por los actores Emma Stone y Ryan Gosling con una naturalidad desarmante (una versión jazzística de la misma aparecerá en “Boise”). Elementos todos ellos que hacen de la banda sonora de “La La Land”, de Justin Hurwitz, un rico, colorista y elegante festival de música -de cine- a no perderse.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.