La banda sonora de “Life”, de Jon Ekstrand, sigue los postulados modernos de la musicalización de las aventuras cinematográficas recientes en el espacio. Tanto conceptualmente en la fusión de elementos electrónicos y orquestales, como en cuanto a intenciones narrativas y emocionales. El músico, una reciente incorporación sueca al mainstream, ha colaborado en varias ocasiones con el realizador de la cinta que ahora nos ocupa, Daniel Espinosa, destacando sus bandas sonoras para “Easy Money” (2010) y “Child 44” (2015), pero aun carece de unas líneas definitorias dentro de su corrección. Por ello que su nueva aportación a “Life”, devenga en un ejercicio de lugares comunes y sonoridades familiares; desde la épica de los crescendos sostenidos de “Interstellar” (2014) de Hans Zimmer, pasando por el ambiente new age de “Sunshine” (2007) de John Murphy, hasta la mezcolanza electrónica de “Passengers” (2016) de Thomas Newman, al diseño sonoro agresivo de “Gravity” (2013) de Steven Price, e incluso citando algunos efectos de Vangelis.

Ekstrand arranca con un tema central, “It´s Alive”, de tono grandilocuente y expansivo, construido como un adagio cíclico al más puro estilo Zimmer. Se retomará sin apenas variaciones en momentos clave como “Life” o en “New Best Friends” aportando coros etéreos. Continúa con ambiente lánguido de cuerda y teclados en “Like a Bird”, “Goodnight Earth” y en la primera parte de “Sprinklers”, mientras el misterio se apodera de pistas como “Thrusters” o “Where are You?”. El viaje comienza a torcerse con “Need a Hand?” y “Not the Face”, con cuerda propulsiva a lo John Powell para Bourne mezclada con percusiones y metales agresivos. Mantiene la pulsión e intensidad magnificándola con coros en “Spacewalk”, para convertirse música de acción neta durante “I Thought They Came to Rescue Us”. El compositor se toma la molestia de intensificar el drama hacia el final con “Goodspeed, Doctor”, para cerrar el trabajo con la pesadilla electrónica de “A Long Way Back” (que recuerda a “Sicario” de Johann Johannsson). Pese a los tibios esfuerzos en su dosificación, la banda sonora de “Life”, de Jon Ekstrand, es una creación sin demasiado interés, que cumple con su cometido audiovisual, pero que poco aporta en su escucha aislada como pieza sonora independiente

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.