La banda sonora de “Lost”, de Michael Giacchino, logró ver editada para su tercera temporada un disco doble que contiene tanto una representación musical del grueso de los episodios, como el minutaje completo del cierre de la misma. La pieza de arranque del primer disco, “In with a Kaboom!” no puede ser más contundente, anunciando la potencia e inventiva que el compositor va a verter en la acción durante el devenir de la trama. Fraseos cortos para cuerda frenética acompañados de violentas percusiones y agresivos pianos dirigiendo ataques orquestales con sugerentes polirritmias abundarán a lo largo del camino durante estimulantes y variadas piezas como “Eko of the Past”, “Leggo My Eko”, “Sweet Exposé” o el terrorífico “Storming Monster”, así como las destacadas referencias a Jerry Goldsmith en “Awed and Shocked” y “Under the Knife”.

Sugerentes variaciones sobre el material temático previo tienen lugar con la aparición del magnífico tema dedicado a Benjamin Linus en “Fool Me Twice”, y de modo lastimero, colindante a lo trágico en la soberbia “Dharmicide” (ensamblada al revés de como se escucha en las imágenes), así como los delicados y líricos temas de amor para Jin y Sun en “Pagoda of Shame” y para Desmond y Penny en “Distraught Desmond” (con ecos a Benjamin Britten y sus “Cuatro Interludios Marinos” para “Peter Grimes”). También para Kate se esboza durante “Romancing the Cage”, desde su propio tema, una breve y romántica pieza de gran calado emocional, al igual que la cita al tema central de la saga aparece hermosa y sentida en “Here Today, Gone to Maui”.

El nuevo valor añadido de la tercera temporada es el tema de Juliet, que se desarrolla plenamente con aires a John Barry en “Ocean´s Apart”, un tema romántico imponente, de estructura en crescendo y aire esperanzador, noble, casi épico, ejecutado por piano, cuerda y percusión. También en “Claire-a Culpa” y “A Touching Moment” se articulan pasajes muy hermosos con intervenciones destacadas de piano y chelos, al igual que en el ajeno al músico pero encantador “Shambala” y su continuación estilística hawaiiana de “Heart of Thawyer”. Por el lado de la vertiente ambiental, Giacchino consigue elevar el extrañamiento atmosférico hasta nuevas cotas de sugerencia durante pistas como “The Island” o “Juliette is Lost”.

Entrando en la recta final de la temporada con el segundo disco, la urgencia en la acción toma protagonismo con pasajes nerviosos como “She´s Dynamite” o inquietos y lúgubres como “Charlie´s Fate”. La amenaza se deja sentir en “Paddle Jumper” y su “Reprise” con sinuosas variaciones, mientras la vertiente sentimental invade piezas tan emotivas como “Ta-Ta Charlie”, la evocadora “Heirloom Holiday” y en especial “Greatest Hits”, un recital de sensibilidad y empleo inteligente de los silencios. Asimismo se recupera el tema con estructura fugada para los ascensos y caminatas por la selva de los personajes en breves pasajes como “The Good Sheperd” o “An Other Dark Agenda”, mientras el suspense se acrecienta con inventiva en “The Looking Glass Ceiling”, toda una muestra de elaboración polifónica y la tensión se vuelve amenazadora, violenta, en “Hold the Phone”.

Al incluir el total de la música de los dos últimos episodios, y pese a sus excelencias musicales, también se incurre en el imposible desligamiento incidental de pasajes como “Ex Marks the Jack”, “Jintimidating Bernard”, “Weapon of Mass Distraction” o “Sticking to Their Guns”, que poco aportan al conjunto, excepto su quirúrgica aplicación audiovisual. Es digna de elogio pese a todo la entrega con la que Giacchino  reelabora una y otra vez las situaciones crípticas a nivel musical, ofreciendo siempre pequeñas pinceladas de creatividad como las que aparecen en “Through the Locke-Ing Glass” o “Early Mourning Mystery”, de sugerentes variaciones temáticas.

La frenética carrera en paralelo de los personajes en pos de una salida de la isla traerá consigo los mejores momentos a lo largo del clímax, tanto a nivel lírico con la desoladora pieza y revelación final que supone “Flash Flashforward Flashback”, el incremento exponencial del misterio con soberbia imbricación temática de esperanzador cierre -que recupera con pleno acierto dramático el espléndido “Parting Words” de la temporada primera- en “Naomi Phone Home” o la bellísima elegía conclusiva de uno de los momentos (a todos los niveles) más conmovedores de toda la saga con “Looking Glass Half Full”, sin duda la gran aportación junto al tema de Juliet, de la banda sonora de la tercera temporada de “Lost” de Michael Giacchino.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.