La banda sonora de “Mission: Impossible III” (2006), de Michael Giacchino, se presenta rutinaria y poco sobresaliente durante su primera mitad. Excepciones como el tema “Evacuation”, donde se evidencia un interesante y complejo trabajo en la armonía gracias a un ostinato para cuerdas y a unas pulsantes trompetas que amenizan la escucha, evidencian que la gran mayoría de los cortes que componen esta parte de la obra trasmiten la sensación de ser una simple extensión del modesto trabajo de Giacchino para la serie de televisión “Alias” o, en menor medida, de su “Lost” (como se puede observar en los emotivos elementos utilizados en “Special Agent Lindsey Farris”, el tema de amor de “Ethan and Julia” y la suave cadencia del piano en “Reparations”).

En “The Chutist” el suspense deja paso a una secuencia de acción con un tenso motivo rítmico, y la presencia mediante las trompas y la percusión del tema asociado al equipo, que ya oiríamos en “Factory Rescue” y “Evacuation”, Giacchino da paso a un disonante piano que ejecuta una escueta variación del tema clásico de Lalo Schifrin. A continuación encontramos sin duda el mejor tema de la obra, y posiblemente uno de los mejores de toda la carrera del compositor estadounidense. “Hunting for Jules” apabulla desde su inicio principalmente por su elaborada complejidad y, en menor medida, por el atrevimiento que destilan algunos de sus pasajes sonoros. Utilizando elementos polirítmicos y politonales, (el enfrentamiento entre las trompetas y las tubas), el corte se abre con unos graves y disonantes metales que dan paso a un rápido y pulsante efecto para cuerdas y piano, seguido de un motivo de cuatro notas, para viento y madera con el acompañamiento de los metales al que se suma una juguetona flauta. En el clímax de la pieza las trompas ejecutan dramáticas florituras que desembocan en un ostinato para viento, acompañado por la interpretación disonante de las cuerdas y el arpa.

De este modo la banda sonora de “Mission: Impossible III”, de Michael Giacchino, muestra un gran respeto por el material original de Schifrin, pero provee de poca variedad sonora a su composición, defecto que en parte está condicionado por la unidimensionalidad de la propia película.

Reseña de David Rubiales Suárez.