La banda sonora de “Nocturnal Animals”, de Abel Korzeniowski, mantiene las líneas estéticas de la colaboración previa entre compositor y realizador (Tom Ford), “A Single Man”, con una aproximación romántica y clasicista, orquestal y temática, que arranca con la pista “Wayward Sisters”, un tema intenso y arrebatado con ecos -como su primer trabajo conjunto- a Bernard Herrmann, así como al lirismo de la escuela audiovisual polaca de Zbigniew Preisner o Jan A.P. Kaczmarek, adoptando al mismo tiempo las claves minimalistas modernas de la música de cine. El resultado, es de una suntuosidad inusual en los tiempos modernos de la sonorización mecánica y electrónica.

Korzeniowski retoma el tema central en la pista “Restless” (y en “City Lights”) de forma más pausada y en “The Field” con tono melancólico, al tiempo que introduce nuevos elementos conceptuales como los jadeos de “Exhibition”, o la deconstrucción para piano del ritmo central en “A Solitary Woman”, empleando sus cuatro notas para desarrollar la idea circular de la soledad desde un prisma estético cercano a los scherzos misteriosos (cercanos al vals) de Christopher Young. La cuerda cíclica de intensidad creciente, próxima a Hans Zimmer pero de intenciones emocionales divergentes, de la pista “Off the Road” ofrece tremendismo y tragedia contenidos, mientras que la aproximación a Philip Glass de “Revenge” ofrece el momento menos destacado por su nula aportación al conjunto. La cuerda sostenida de “Crossroads” y las divagaciones polirrrítmicas de “Mothers” hacen confluir la música en la rendición más intensa del tema central en “Table for Two”. Y se añaden dos bonus tracks extra como propina a la escueta -y agradecida- duración del disco.

Todo ello hace de la banda sonora de “Nocturnal Animals”, de Abel Korzeniowski, con sus luces (su lirismo suntuoso, su orquestación nítida o el uso contundente de la orquesta) y sombras (el exceso referencial en algunos momentos o la escasa originalidad de planteamientos), un trabajo algo irregular pero destacable dentro de la disciplina y digno de tenerse en cuenta.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.