El mundo audiovisual en sus formatos más reducidos (cortometrajes y mediometrajes frente a las ya reconocidas series de televisión, los omnipresentes videojuegos y por supuesto las grandes producciones cinematográficas) sigue siendo un notable desconocido que atesora el talento y la chispa de autores capaces, en mucho menos espacio y tiempo -físico, emocional y profesional-, de aportar soluciones artísticas más audaces y convincentes que sus supuestos hermanos mayores, que con todos los medios y presupuesto de la industria no alcanzan (la mayor parte de las veces) a romper la barrera emocional y creativa que nombres como el realizador Carlos Crespo y el músico Manuel Ruiz del Corral logran traspasar con apenas unos minutos de discurso bien expuesto y mejor explorado.

Si el compositor ya había demostrado su capacidad para la comedia en “70m2”, el western en “Fenimore Fillmore´s Revenge”, el suspense en “Subterráneo” o el thriller rural con aires trágicos en “Un Mundo Cuadrado”, ahora le toca el turno al drama romántico condensado en la brevedad de un apagón. Y lo hace con dos armas insuperables: la concreción y la elegancia. La banda sonora de “Por no morir nada más vernos” de Manuel Ruiz del Corral apenas supera los tres minutos de duración, estratégicamente colocados en dos instantes clave del cortometraje, haciendo de su intervención un menos es más envidiable. El autor cuenta ya con un bagaje que le hace superar las posibles referencias coyunturales de su música, aportando un pasaje inicial para suave piano convertido en un envolvente fragmento cíclico de halo romántico y etéreo con sonoridad cristalina (la recreación del vibráfono y el triángulo son un acierto de orquestación), cuasi mágica. El cierre para cuerda con chelo destacado desgrana un bellísimo motivo que resume la experiencia vivida, tan hermosa como fugaz y doliente, capturando musicalmente con brillantez el anhelo humano de aferrarse a un sentimiento para evitar que desaparezca, de aprehender la felicidad sabiendo lo inasible de la tarea, haciendo de la banda sonora de “Por no morir nada más vernos” de Manuel Ruiz del Corral una composición tan bella y perfilada en su -breve- audición, como sutil y evocadora en su función narrativa dentro de las imágenes para las que se creó.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.