Mientras otros compañeros de profesión y generación se vuelven más y más acomodaticios o simplemente quedan aplastados por las imposiciones de los productores y el temp-track, la compositora Rachel Portman mantiene contra viento y marea su personal estilo musical. La banda sonora de “Race” echa a correr con un comienzo pletórico durante la pista “Race Opening Titles” con una mezcla atrevida y chispeante de rítmica, colorido y épica, mezclando conceptos como el blues y el sinfonismo, para acto seguido volcarse en la desbordante emoción de “Three World Records” con metales heráldicos que recuerdan a “The Legend of Bagger Vance” (2000) y cuya fanfarria volverá a aparecer en “U.S. Olimpic Vote” y de forma arrolladora en “The Final Event”. El dramatismo sube enteros durante “The Men´s Broad Jump Final”, mientras que el piano y la rítmica habitual de la autora surge de modo juguetón en “On the bus to USC” o recuperando el eclecticismo inicial con la pista “Training”.

Ambiente lúgubre y malsano sostenido durante “Business Proposal”, ominosidad orquestal en “Avery visits Berlin”, drama reflexivo para piano con el extenso “Hope you don´t go”, o la acción intensa salpicada de heroismo de “The 2000M Final”, “Arrival at the Games” y “The Olimpic Stadium”, hasta culminar con “Please take your last jump”. El sonido más calmado para piano de la compositora hace su aparición en “Waiting for Ruth”, así como la sosegada conclusión emocional de “You made history” con un evocador piano sobre base de violines y un sutil efecto electrónico, mientras que el trabajo se cierra con una canción basada en el tema central titulada “Let the Games Begin”. Todo ello hace de la banda sonora de “Race” de Rachel Portman una pequeña delicia en tiempos de forzosa dieta musical en los estrenos cinematográficos.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.