La banda sonora de “Red Sparrow”, de James Newton Howard, propone un elegante ejercicio de dramatismo sinfónico. A las órdenes de un director de confianza, Francis Lawrence, consciente de la capacidad evocadora de una buena partitura musical (pese a los incontables recortes y mutilaciones que sufrió, el trabajo del músico para el realizador en la banda sonora de “I Am Legend“, es prueba de lo expuesto), el trabajo de Newton Howard alcanza cotas de intensidad inéditas en sus últimos tiempos dentro del mainstream. Si bien es cierto que su trabajo para esta cinta de espionaje no aporta nada especialmente original a su apartado incidental, se nota que el músico se ha esforzado en desarrollar un tono oscuro e intenso acorde con la trama a la que acompaña.

La extensa pieza inicial “Overture”, desgrana un fragmento con forma de ballet, donde la fusión estilística (los compositores rusos de rigor, las pinceladas sincopadas a lo Jerry Goldsmith y la propia firma polifónica en los metales de Howard) convierte este arranque en un elemento de lo más prometedor, al que tan solo se acudirá al final (“End Titles”) de forma circular. Se incluye dentro de la pieza el sencillo motivo central para cuerda con aires a “Basic Instinct”, totalmente desarrollado en “Blonde Suits You”, que aparece en las secciones inicial y final de “Take Off Your Dress”, enmarcando una tensión y violencia contenidas que se apropiarán de buena parte del discurso en pistas como “The Steam Room” o “Anya, Come Here”, con violines, metales y efectos electrónicos recreando una atmósfera malsana y asfixiante. El conjunto se enriquece con el empleo de la cuerda con intenciones esquivas en “Training” (que recuerda, quizás por mero accidente, la -meritoria- banda sonora de la serie de espías “The Americans”, de Nathan Barr), con los teclados juguetones -de nuevo con Goldsmith en la memoria- de “Telephone Code” y con la orquesta entre romántica y misteriosa de “Can I Trust You?”, que evoca agradablemente a Bernard Herrmann.

La otra línea conceptual destacada es el uso de los coros en pasajes como “Arriving at Sparrow School”, con una gélida y casi fantasmagórica sensación de melancolía reforzada por la aparición del chelo, y luego en “Didn´t I Do Well?” preludiados por líneas clásicas de aire ruso que retoman el ballet de apertura, completando uno de los mejores momentos de la partitura, si no el mejor. Por desgracia también se incluye demasiado contenido de relleno circunstancial (“One Night is AllI Ask”, “Follow the Trail Wherever it Leads You”, “Ticket to Vienna”, “Switching Disks”), que hace de la banda sonora de “Red Sparrow”, de James Newton Howard, un producto elaborado y comprometido con las imágenes, con momentos disfrutables en su escucha aislada, al que le pesa la abundancia de duración (casi 77 minutos) e incidentalidad agobiante incluidas en el disco.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.