La banda sonora de “Rogue One: A Star Wars Story”, de Michael Giacchino, propone exactamente lo que se espera de una aportación de última hora, del último chico de oro de la música de cine americana con espíritu sinfonista. Una continuación mimética de los postulados de John Williams para la saga galáctica, con especial énfasis en las referencias estéticas a la trilogía original más que a la moderna, por razones obvias. De este modo Giacchino intenta emular al maestro con esforzados motivos de filiación inmediata al universo “Star Wars”, pero que ya sea por prisas (recordemos que la sustitución de Alexandre Desplat en el proyecto le dejó poco más de un mes al compositor americano para completar el trabajo) o por exceso de celo comedido -siguiendo los parámetros contemporáneos de la musicalización de bajo perfil emocional en las películas Disney no animadas-, no sobresalen por encima de lo correcto, empezando por su sencillo y trágico tema central, de tono romántico para cuerda, con aparición destacada en las pistas “Jedha Arrival” o “Rebellions are built on Hope”.

La acción, terreno en el que Giacchino suele moverse con soltura, se establece en base a sus registros habituales de ostinatos y ritmos polirrítmicos, con especial énfasis en el contrapunto orquestal, que llega a recordar en algunos momentos a sus partituras para “Medal of Honor”, en pistas como “A Long Ride Ahead” o “Jedha City Ambush”, en la que se introducen en su segunda parte las melancólicas notas a piano sostenido tan características de su autor (la referencia a “Lost” resulta inevitable). Se le añade un suspense atmosférico poco destacado en piezas como “Star-Dust” o “Cargo Shuttle SW-0608”, mientras que las referencias directas al material temático de John Williams, que nos hacen esbozar la sonrisa, son el tema de la fuerza en “Trust Goes Both Ways” y “Rogue One” (con estructura a caballo entre la fuga y la marcha castrense), el dedicado al imperio de “A New Hope” (1977) y el de Vader de “Empire Strikes Back” (1980), juntos en “Krennic´s Aspirations”, así como las apariciones fugaces, pero estelares, del tema central de la saga en “Scrambling the Rebel Fleet” y “AT-ACT Assault”.

Giacchino crea dos motivos propios identificativos, primero uno de aires fanfárricos con primera aparición destacada en la sección final de “A Long Ride Ahead”, y otro percusivo, amenazador y majestuoso que homenajea la marcha imperial en “When Has Become Now” y al final en “The Imperial Suite”. El músico no puede evitar el exceso contemporáneo de saturación sonora en el que cayó el propio Williams con “The Phantom Menace” (1999), empleando coros -algo innecesarios- en “The Master Switch” y “Your father would be proud”. El compendio climático de “Hope”, da paso al mejor momento de la obra con la pista “Jyn Erso & Hope Suite”, que desarrolla con pericia y cuidada orquestación su tema principal. Es por este mimo y por las buenas maneras que se aprecian en el conjunto, que la banda sonora de “Rogue One: A Star Wars Story”, de Michael Giacchino, suponga un agradable, aunque algo descafeinado, recorrido por los lugares musicales comunes de la saga.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.