La banda sonora de “Roman J. Israel, Esq.”, de James Newton Howard, sorprende por el tono ecléctico de sus ideas centrales, a priori un tanto inconexas, como son el empleo de los coros y una suerte de incidentalidad a caballo entre el comentario instrumental jazzístico y la aportación electrónica de ecos urbanos que nos recuerda lejanamente la formidable banda sonora de “Falling Down”. También cabe entre las referencias su reciente -e interesante- aportación a “Concussion“, haciendo del resultado una mezcla un tanto dispersa, pero de lo más disfrutable en términos de audición externa. Que el director de la película sea un nombre de confianza como Dan Gilroy (para el Howard compuso la estimable banda sonora de “Nightcrawler“), nos hace reafirmarnos en la idea de que los realizadores cómplices y respetuosos con el trabajo del compositor (la reciente “Red Sparrow” sin ir más lejos) son los únicos que permiten que la creatividad del músico brille a la altura que se merece.

El arranque coral de “Supreme Court of Absolute Universal Law”, parece ilustrar una idea de pureza alrededor del concepto de la justicia, imprimiendo en la melodía un halo mayestático y heráldico. Esta vertiente se expande en pasajes como “The Real Enemy Within” o “Roman´s Judgement”. Muy de lejos podríamos asociarla a la banda sonora de “Flatliners”. Destacan el dulce tono folk con protagonismo de la guitarra en “Nonprofits Talk”, el melancólico piano de “The Brief”, la trompeta solitaria y reflexiva de “The Drop”, la sorprendente mixtura de “Maple Glazed Donut”, los enérgicos metales finales de la optimista “Filing the Brief”, e incluso los fragmentos más circunstanciales como “To Make the Call”, “Are You Okay Mister?” o “Guard! Guard!”, que están elaborados con malsana precisión. Todo ello hace de la banda sonora de “Roman J. Israel, Esq.”, de James Newton Howard, una agradable muestra de solidez compositiva por parte de un músico que lejos del agotamiento que se le podría suponer por su participación en sagas millonarias, sigue encontrando caminos inesperados para lucir su talento.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.