El cine de catástofes se resiste a sucumbir a su cataclismo definitivo. Periodicamente, por unos motivos u otros (mayormente económicos y de escasez de originalidad), el cine americano recupera algún desastre pendiente o maquilla uno previo con el lustre digital más caro y moderno que el dinero pueda comprar. El caso que nos ocupa representa otra vuelta de tuerca sobre esta modalidad, consiguiendo colar entre su producción sonora al apreciable compositor canadiense Andrew Lockington, que parece encaminado a afianzarse como uno de los nombres recurrentes para cualquier tipo de super-producción y al mismo tiempo ofrecer pizcas de talento y calidad musical que lo diferencien -al menos un poco- del grueso impersonal de jóvenes clónicos de la industria americana contemporánea.

La banda sonora de “San Andreas” de Andrew Lockington supone un trabajo tan predecible y funcional como efectivo y resultón. Su convencionalidad no le resta credibilidad a la hora de construir sobre ideas bien trilladas, un armazón narrativo lo suficientemente consistente como para soportar el peso considerable de los clichés del género. Presenta un tema central para voz solista y coro posterior sobre base cíclica con aires cuasi litúrgicos en “Main Theme” y posteriormente con mayor desnudez expositiva en “Extinction”. Los pasajes más líricos y emotivos se presentan con piano en el segmento inicial de “I Love You Dad” o suave cuerda -a la Barry– en “Divorce Papers”, mientras que la poco interesante aportación de suspense y misterio cubre el cupo con los recursos habituales (cuerda sostenida, efectos electrónicos, tensión atmosférica), alargando en exceso la duración del disco.

El grueso de la banda sonora se apoya en agresivos y contundentes bloques de acción que funcionan sin ninguna sorpresa en torno a cuerdas cinéticas, percusión constante, metales heroicos y demás parafernalia. Pistas como la dosificada in crescendo “Natalie´s Rescue”, “Hoover Dam” (donde el cluster inicial de “Inception” que ya resonase en “Elysium” aparece sin rubor) o el frenético “Tsunami” abundan en la obra con bastante solvencia, destacando alguno de ellos por encima del resto por su hálito sinfónico como el épico “Skydive”. Lockington no renuncia a ningún elemento y los coros harán destacada intervención hacia el final en “Resuscitation”, mientras que la coda final de “End Credits” supone la pieza más heroica y disfrutable de la banda sonora por su elaborado resumen temático. Las referencias y sonoridades ocasionales son evidentes y tanto Hans Zimmer (“Stanchion Collapse”) como Trevor Rabin (“Escaping the Tower”) se llevan un par de guiños, que pese a todo quedan bien disimulados en un conjunto disfrutable si bajamos el nivel de exigencia a los mínimos actuales.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.