Tras dar el salto a la fama con su trabajo para “The Theory of Everything“, ganando el Globo de Oro y la nominación al Oscar, el compositor islandés Jóhann Jóhannsson ha establecido una sólida colaboración con el realizador canadiense Denis Villeneuve, para el que ha entregado dos trabajos ambientales y opresivos hasta el momento. Primero fue la precisa y contenida partitura para “Prisoners” donde el compositor jugaba con la gradación de la intensidad dramática con acierto y contención hasta un final primero intenso, de plena urgencia, y luego una sosegante conclusión lírica. Ahora se sumerge en aguas más profundas e inquietantes. La banda sonora de “Sicario” de Jóhann Jóhannsson es un trabajo volcado en la sordidez y los tonos más oscuros de una paleta sonora reducida y lúgubre.

El músico contrasta el mencionado grueso asfixiante y lúgubre de la partitura con liberadores fragmentos líricos que bordean la asepsia emocional. El primer tipo es el dominante y se subdivide en dos acercamientos conceptuales, uno puramente ambiental, tenso y críptico que se despliega desde el comienzo en pistas como “The Beast”, “The Border”, “Fausto” o la pesadilla electrónica en bucle de “Tunnel Music” que tendrá continuación en la letanía con voz solista ahogada de “Soccer Game”, mientas que el segundo tipo resulta más violento y directo, con una aproximación rítmica que sin renunciar a la asfixia incide sobre la urgencia y el movimiento, destacando los pasajes “Armoured Vehicle”, “Night Vision” o “Convoy”. En contraposición tenemos una línea calmada de pasajes como el sostenido “Desert Music”, la guitarra reverberante de “Melancholia” (que recuerda lejanamente al Gustavo Santaolalla de “Atacama”) y la reflexión final de “Alejandro´s Song”, un lacerante adagio para voces, cuerda y sintetizadores tan agónico como impactante.

La banda sonora de “Sicario” de Jóhann Jóhannsson es un trabajo complejo y elaborado que desciende a los infiernos para devolver la mirada musical al abismo de la película. Como tal no es una composición complaciente con los cánones ni apenas estructurada o narrativa según las convenciones, pero transmite una pureza genuina a la hora de traducir con ideas sonoras concretas el impacto y el drama de la cinta. Una creación valiente y conseguida.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.