La banda sonora de “Sinbad: Legend of the Seven Seas” de Harry Gregson Williams es un festival sinfónico y orquestal de primer orden que cumple con creces con todos los requisitos del género animado, rico en variedad temática y espectáculo. Arranca con el sinuoso tema dedicado a la diosa de la discordia Eris en “Let the Games Begin”, con pizzicatos y juguetón coro femenino, dando paso al esplendoroso y heroico tema central asociado a Sinbad y sus aventuras, que hará sus más emocionante apariciones en “The Sea Monster” y “Heroics”, sin olvidar la inconfundible versión con ritmo electrónico (recordando a “Shrek”) en el trepidante “Rescue”. El tema asociado a la ciudad también es pletórico, “Syracuse”, con melodía épica arropada por monumentales coros, y el dedicado a la mascota “The Stoaway”, es cómico y desenfadado, muy pegadizo y de peculiar orquestación.

Una de las más gratas aportaciones de la partitura la escucharemos en la pista “Sirens”, un vals amenazante con voces femeninas de estructura circular y sonoridad absorbente. También encontramos un hermoso tema de amor entresacado de la melodía central que se desarrolla en “Chipped Paint” y en “Is it the Shore or the Sea?”, y las intervenciones electrónicas que muchos seguidores del compositor pudieran echar en falta en el trabajo aparecen elegantes y dando una sonoridad mágica, casi mítica en ciertos momentos claves como “Lighting Lanterns” y “Proteus Execution”. De entre los últimos pasajes destaca el extenso “Tartarus”, que despliega una ampulosidad, calidad y virtuosismo musical plenas, redondeando -quizás- la mejor obra del autor. Es por ello que la banda sonora de “Sinbad: Legend of the Seven Seas” de Harry Gregson Williams sea un regalo para cualquier aficionado a la música de cine de la mejor tradición sinfónica y aventurera.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.