Para la banda sonora de “Spider-Man 2” (2004), de Danny Elfman, el músico regresa una vez más al mundo de los héroes de cómic (suyas son “Batman” (1989), “Dick Tracy” (1990), el tema central de la serie “The Flash” (1990) o “Batman Returns” (1992)), revisitando y mejorando su partitura previa para “Spider-Man” (2002) con brío y énfasis en los aspectos más interesantes de aquella que entonces se quedaron por ahondar. Consigue reconstruir sus “Main Titles” y “End Titles” con arrolladora viveza y una orquestación más rica que la precedente, estirando el material temático de los mismos con inusual inspiración, mejorando el equilibrio entre la electrónica, la masa coral y los ritmos trepidantes. El nuevo gran villano de la secuela, el Doctor Octopus, queda representado por un homólogo tema musical para metales y percusión, pegadizo, sincopado y totalmente descriptivo, cuya mejor versión la encontramos en el corte “The Bank/Saving May”.

La delicadeza y lirismo de la música romántica e intimista también mejora en concepción sonora, tal y como demuestran los pasajes “The Mugging/Peter´s Turmoil” o “At Long Last, Love”, algo en lo que la sencillez del piano ayuda sobremanera. Además, por fin la música heroica suena como debería, aventurera, potente y con apuntes grandiosos en las vibrantes apariciones del tema central que nos regala el mejor momento de acción en “Train/Appreciation”. Para finalizar se recupera el tema del duende verde en una siniestra nueva variación durante “The Goblin returns”, redondeando un trabajo más que notable. Esto afianza la creencia de que los desafíos sonoros que proponen las secuelas, como la banda sonora de “Spider-Man 2” de Danny Elfman, a sus creadores suelen saldarse normalmente con gratas aportaciones al conjunto y evolución de las sagas, quizás debido a una menor presión a la hora de cubrir el material temario básico y ganar con ello en frescura para con el resto de las nuevas ideas a explorar, tanto por las posibilidades de reincidir en conceptos que no se llegaron a exprimir completamente con anterioridad, como por los nuevos caminos a tomar.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.