Secuela innecesaria de un innecesario reebot, la banda sonora de “Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows” de Steve Jablonsky supone -otra vez- la sublimación de los conceptos modernos del blockbuster musical. Un ensamblaje de grandes éxitos temáticos que se limita a cumplir los dictados del temp-track, y en el mejor de los casos a realizar una pirueta metareferencial sonora metiendo en su batidora estética toda la ristra de motivos, ritmos y sonidos que han triunfado en las películas taquilleras de los últimos años. Siendo Jablonsky responsable de la música de la saga “Transformers” al completo con cuatro capítulos hasta la fecha, no resulta difícil aseverar que la imaginación o la mesura no son sus puntos fuertes a la hora de abordar una película como “Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows”, continuación de otro producto de mercadotecnia musical obra de Brian Tyler titulado inequívocamente “Teenage Mutant Ninja Turtles“. Todo lo dicho sobre aquel trabajo es aplicable al que ahora nos ocupa.

De este modo el arranque con la base rítmica a lo “The Dark Knight” de Hans Zimmer da paso al único elemento destacable en cierta medida de la obra, que es su tema central heroico y pegadizo (“Squirrel Formation”), que entronca en su estructura con la receta habitual de Jablonsky a la hora de construir sus melodías principales, a caballo entre el rock sinfónico y la electrónica de fiesta rave. Le sigue la pista “Shredder”, que vuelve a citar a Zimmer usando como referencia la idea central de su “The Dark Knight Rises”. Pero no será la última vez que el músico alemán sea expoliado, ya que el motivo asociado al villano “Krang” y en especial la versión más depurada del mismo “Transformation”, recuerda bastante al tema del villano de “Mission Imposible 2” titulado “Ambrose, y para rematar uno de los pasajes de acción rememora el ritmo de “Molosus” de “Batman Begins”. Citas a los tres capítulos del Caballero Oscuro de Zimmer y una propina. Nada menos. El resto viene a ser un compendio de figuras percusivas continuas más o menos entretenidas, pero que en su reiteración constante apenas consiguen salvar del aburrimiento al trabajo excepto cuando el músico opta por experimentar un poco con los sonidos electrónicos, introduciendo alguna guitarra eléctrica, sintetizadores de sonoridad carpenteriana o se anima a usar el tema central. El resto -por ende el conjunto en su mayoría- de la banda sonora de “Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows” de Steve Jablonsky deviene en un fútil collage sonoro multi referencial sin orden ni concierto.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.