La banda sonora de “The Birth of a Nation”, de Henry Jackman, es con diferencia la mejor partitura compuesta por el músico inglés hasta la fecha. Se trata de un trabajo imponente y conmovedor, que supera con creces el maniqueismo de la película a la que acompaña. Articula la propuesta musical desde la emoción de un lírico tema central de intenso dramátismo (su primer aparición destacada se produce en la pista “Cherry Anne”), donde cuerda y coros africanos se fusionan con gran pericia y explota en la extensa pista “On to Jerusalem”. El arranque con percusión étnica en “Prophecy” parece invocar una misa negra criolla, una suerte de oscuro augurio para lo que ha de venir. Suaviza el contenido con el delicado piano de “Turner Plantation”, la triste madera de “The Calling” o la íntima decadencia en la cuerda de “A New Chapter”. La hermosa variación para coros del tema central en “Matrimony” tendrá cierta continuidad ambigua y sostenida en “The Oppressed”, así como en la belleza de “The Life of Nat Turner”.

A partir de la pista “A New Song”, Jackman comienza a girar el contenido emocional hacia terrenos más opresivos y angustiosos, con un chelo inquietante en “Serving Master” o la doliente voz solista de “The Remission of Sin”. Las voces y percusiones agresivas de “A Call to Arms” dan paso a la languidez de “The Reckoning” y a la espiritualidad de “Riotous Disposition”, preludio del gran momento de la partitura, la excelsa pieza “On to Jerusalem”, de una fuerza arrolladora en su mezcolanza conceptual (coros mayestáticos, cuerda emotiva, percusión étnica). El lamento vocal de “Rite of Passage”, seguido de la emotiva rendición del tema central en “The Legacy of Nat Turner” y su continuación con el cierre coral de la pista que da título a la película, completan este magnífico trabajo. Todo ello convierte la banda sonora de “The Birth of a Nation”, de Henry Jackman, en la cota artística más alta del músico por el momento, y queda como una de las creaciones sonoras más destacadas del pasado año dentro del panorama de la música de cine.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.