La banda sonora de “The Cassandra Crossing” de Jerry Goldsmith pertenece al año 1977, prolífico y variado para el músico californiano, que cuajó también en ese mismo periodo “Islands in the Stream” (su obra propia predilecta), “McArthur”, “Damnation Alley”, “Twilight´s Last Gleaming” y “Contract on Cherry Street” para televisión. El arranque con la pista “Main Title” propone una melodía de resonancias románticas y cierto tono trágico que se cierra inquietante con cuerdas disonantes y atonales, un tema bello y afligido al que Goldsmith volverá a recurrir a lo largo de la partitura en varios momentos puntuales y tempranos como “Husband & Wife”, “New Bedside Manner” o su versión más delicada e intimista en “Safe Living”. La característica acción desatada y agresiva del autor aparece en “Break-In”, que resume las virtudes del músico en dicho campo; escritura polirrítmica y sincopada, percusión brutal y metales agresivos que, en este caso, se cierra de modo similar al “The Dogs Attack” de “The Omen” (1976). Pistas de análogo calado son “Searching the Train”, de pulsátil desarrollo e intrincados arabescos en las cuerdas, “Helicopter Rescue” (citando algo de la estructura del soberbio corte “Steam Rolling” de su pretérita “Breakheart Pass” (1975), que más tarde volvería a adaptar para su “The Game” de “Rambo III” (1988)) o el extraordinario tour de force de “The Climber”, un prodigio de violenta construcción dramática in crescendo.

El suspense aliñado de efectos sintéticos a la moda setentera (recordemos “The Reincarnation of Peter Proud” (1975) o “Logan´s Run” (1976)), aparecerá en “The Train Station”, “Disease Spreads” o “The Bridge”, con el complemento de sinuosas cuerdas y maderas, amén de sonidos acústicos experimentales como los escuchados en su fusión con los electrónicos en “Here We Go”. Incluso en pistas como “The Train Arrives” o “I Can´t Go”, Goldsmith acercará su sequedad expositiva a la del Jerry Fielding coetáneo, con marciales ritmos percusivos contrapunteados por lacerante cuerda y metales. Demuestra una sutil y escalofriante mano para el terror contenido en momentos como “Aftermath” o “Rusting Bridge” donde aparecerá ese curioso efecto oscilante que el compositor emplearía años antes en “The Prize” (1963) y que se convertiría en parte de la esencia motívica de “The Shadow” (1994) años después. La trama se resuelve con una intensidad musical insostenible en “Kaplan´s Death” y de modo definitivo y liberador en “The Passengers Escape”, recapitulando el tema central de modo sentido con trompeta solista y coda con tutti orquestal. De este modo la banda sonora de “The Cassandra Crossing” de Jerry Goldsmith por su fiereza orquestal polifónica y hermoso tema central, supone un ejercicio más que reivindicable a recuperar por el aficionado.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.