El que fuera hasta hace no tanto uno de los músicos más personales y dinámicos dentro del mainstream de la música de cine contemporánea, Alan Silvestri, ha visto desaparecer su crédito con la misma velocidad con la que tenía que replegar la estética de su música hacia terrenos menos expresivos y por ende más homogéneos para con los moldes modernos si quería sobrevivir dentro de la industria. De este modo y aparte de su eterna colaboración con Robert Zemeckis, al igual que le ha pasado al grueso de músicos de su generación (sinfonistas melódicos de sello autoral propio), ha encontrado su pequeño nicho de creatividad en la animación. En este caso en la comedia familiar prehistórica “The Croods”.

La banda sonora de “The Croods” de Alan Silvestri supone un pequeño pero apreciable balón de oxígeno para el talento desaprovechado de un músico que nos entregó partituras de la talla de “Back to the Future”, “Predator”, “Abyss”, “Forrest Gump” o “Judge Dredd”. Si juzgamos este trabajo dentro del conjunto de su obra y lo comparamos con dichos títulos, la sensación será desigual, pero ubicándonos en el momento presente de la música de cine el resultado es de lo más refrescante. Su pieza incidental inicial “Prologue” expone sobre base rítmica percusiva una melodía sencilla y gentil para madera y cuerda que será el tema central asociado a la familia, y sobre su maleable estructura se ejecutaran deliciosas variaciones. “Smash and Grab” presenta un nuevo tema de aires fanfárricos en forma de marcha deportiva para banda de metal y percusión.

Los -abundantes- pasajes incidentales construidos sobre un identificable mickey-mousing silvestriano, exploran de modo alegre y variado las posibilidades polifónicas de la orquesta y los solistas. Entre ellos se cuelan crescendos dramáticos y ostinatos de acción marca de la casa, perfectamente identificables, que arrancarán la sonrisa al seguidor del músico. Poniendo como única pega destacable la excesiva duración del disco editado por Relativity Music Group, a nivel puramente musical, la banda sonora de “The Croods” de Alan Silvestri, ofrece un ameno y sólido recorrido por los lugares comunes del género, recuperando al tiempo buena parte del sabor perdido de un músico muy querido. Se agradece.