Alexandre Desplat tiene asegurada su posición en la lista anual de películas oscarizables. Su cuantiosa y sólida aportación a títulos como “The Queen“, “The King´s Speech“, “Philomena“, “Unbroken“, “The Imitation Game” o la reciente “Suffragette” dan sobradas pruebas de ello. Dramas históricos y/o personales más o menos dulcificados que abogan por artesanía y lugares comunes. Calidad formal y formas conocidas con aversión al riesgo que hacen de su posible paleta musical el marco ideal para el compositor parisino, capaz de moverse como pez en el agua dentro de estas líneas prefijadas. La banda sonora de “The Danish Girl” de Alexandre Desplat entronca de lleno con estos parámetros y ofrece exactamente lo que uno puede esperar de otro producto más de estas características.

En términos de orquestación, sonoridad y líneas melódicas, esta partitura recuerda enormemente a la de gran parte de los títulos arriba citados, especialmente a “The Imitation Game”. Piano, celesta, maderas y cuerda se vuelven a conjugar con cadencias circulares y cíclicas en su tema central (“The Danish Girl”), para continuar con pasajes vivarachos con tono de vals (“Make-up and costume”) y desarrollar animosidad esperanzada o drama anunciado, según las circunstancias lo requieran. Siendo certero en lo aplicado y correcto en lo musical, Desplat se limita a ejecutar los patrones que domina sin esfuerzo alguno, dejando en pequeños motivos líricos la ampliación temática más allá de su solvente tema central. Aparentemente hay variedad, pero solo de colorido y en contadas ocasiones. Si rascamos bajo la superficie apenas hay substrato o complejidad alguna en el tratamiento y desarrollo de la composición.

La banda sonora de “The Danish Girl” de Alexandre Desplat supone un agradable ejercicio estético de continuidad en la obra del músico francés, tan aparente y funcional como previsible.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.