Resulta difícil seguir siendo un admirador de la música actual de James Newton Howard cuando tan solo ofrece trabajos destacables cada vez de forma más espaciada. Es por esta dualidad de larga intermitencia que trabajos como la banda sonora “The Huntsman: Winter´s War” parecen ser la excepción a una regla de mediocridad y acartonamiento. Sin embargo aquí tenemos la muestra palpable de que el músico norteamericano sigue atesorando un valioso y atractivo estilo propio que reluce cuando las circunstancias se tornan propicias. Y si ya lo fueron parcialmente durante su aportación a la cinta “Snow White and the Hunstman”, ubicada en el mismo mundo fantástico que esta precuela, el resultado ahora es mucho más satisfactorio y mejor desarrollado. La banda sonora de “The Huntsman: Winter´s War” de James Newton Howard plantea un lenguaje sinfónico e instrumental rico en expresividad y atención a los detalles solistas, de marcado tono fabulístico, evocador y mágico, que tan solo se trunca durante los pasajes más rutinarios (aunque efectivos) de acción propulsiva.

Si el tono y buena parte de la orquestación aquí empleada (gran masa orquestal, coros, impresionismo descriptivo, minimalismo motívico) coinciden con las líneas de otras composiciones de Howard para el género fantástico de raíces mitológicas como “Lady in the Water” (2006), “Malefica” (2014) o la cinta primigenia de esta nueva saga arriba citada “Snow White and the Hunstman” (2012), el conjunto de este trabajo parece más pulido y coherentemente desarrollado que en el grueso de sus últimas -bastantes- obras. De este modo el tema central que se presenta con trompa en “The Hunstman” es una melodía entre épica y noble de filiación estética inconfundible que nos recuerda la mejor época del músico, y que retomará con un rítmica versión en “The Children Arrive”. “Lacrimosa” es un solemne requiem coral, mientras que el patetismo tenebroso y acompañamiento al piano de “You´re carring his child” comienzan a oscurecer el discurso, que se vuelve ominoso -con inquietante voz solista- en “You shouldn´t walk in Shadows” (recordando otra de las joyas del músico; “Devil´s Advocate” (1997)) y enigmático con cuerdas a lo Goldsmith en “Freya´s Spell”.

La acción por otro lado resulta menos interesante, y aunque bien resuelta e incluso resultona en sus mejores fragmentos (el extenso y apocalíptico clímax de “Stand or fall together “) acusa el cansancio de un autor cuyo codificado estilo para el género ha entregado maravillas como “The Fugitive” (1993), “Waterworld” (1995), “Outbreak” (1995) o “Vertical Limit” (2000), pero que en la reinvención continua de sus parámetros ha ido perdiendo frescura como atestiguan pasajes genéricos dentro del catálogo del músico como “Tavern Brawl”, “Goblin King” o “The Goblin Fight”, que al menos mantienen su estética cercana al sonido Howard que tanto se echaba en falta en los últimos tiempos. Sin embargo estos lugares comunes se compensan con creces gracias a la música pastoral y evocadora bordada por exquisitos detalles solistas de pistas como “Where´s my Horse” (con violín) o “The Goblin Forest” (viento-madera), hasta su liberador final en “Ravenna´s Embrance”, que recupera el tema principal con luminosa cuerda y vivaracha coda, haciendo de la banda sonora de “The Huntsman: Winter´s War” una más que agradable sorpresa para seguidores de James Newton Howard y aficionados en general.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.