La banda sonora de “The Missing” (2003), de James Horner, para este remake no confeso de “The Searchers” (1956) de John Ford, supuso la séptima colaboración del músico junto a Ron Howard (tras “Cocoon”, “Willow”, “Apollo XIII”, “Ransom”, “The Grinch” y “A Beautiful Mind”) y le ofreció al compositor la posibilidad de trabajar sobre la orquestación y colorido amerindio que ya había explorado en trabajos previos como “Thunderheart” (1992) o “Windtalkers” (2002). Aunque es el mundo motívico y melódico de Horner, de sobra conocido, el que conforma el grueso de la extensísima banda sonora de “The Missing”. El autor claudica hacia al final de la obra con citas a sus composiciones previas para “Braveheart” (1995) con su tema de amor, así como a su partitura para “Legends of the Fall” (1994), trabajo referencial en cuanto a intenciones y sonoridad se refiere de “The Missing”, con la que guarda más de un punto de conexión.

No obstante, Horner se luce en momentos de acción en los que recupera su vena espectacular más inspirada y emocionante, como el modélico “Rescue and Breakout”, y en la ilustración del viaje de los protagonistas con un hermoso tema central, destacado en los cortes “Dask to Dawn” y “The Journey Begins”. Quizás no logre las cotas de inspiración de antiguos títulos, pero si resulta ser una partitura esmerada, con aciertos melódicos (su melodía principal) y orquestales (la polifonía de los fragmentos de acción), que refuerzan de modo consistente la vena dramática del conjunto (aspecto en el que el músico solía salir airoso). Su extenso pasaje final “The Long Ride Home”, de más de 16 minutos, aglutina tanto aciertos como autorreferencias, haciendo un sólido resumen de la última etapa de la carrera del compositor, lo que hace de la banda sonora de “The Missing”, de James Horner, un título notablemente representativo de la característica personalidad del añorado músico.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.