El frenético ritmo de ediciones discográficas en el panorama internacional de la banda sonora y los caprichos del destino en cuanto al éxito de ciertos trabajos más allá de la taquilla de sus films de adscripción supone en ocasiones lamentables olvidos. Bien obviados por el relumbrón de nombres musicales de peso popular asociados al proyecto (Elton John en este caso), o por el reparto de créditos con inclinación de la balanza hacia el lado de la estrella laureada (Hans Zimmer por idem), lo cierto es que la música original de John Powell para “The Road to El Dorado” mereció mayor reconocimiento y popularidad pues es una maravilla.

Distribuida de modo promocional en un disco con ocho pistas que incluyen tan solo el trabajo del inglés, su audición aislada de injerencias artísticas colaterales o incluso de la propia película como referencia, supone un disfrute musical pleno. El talento de Powell para componer música para películas animadas es incontestable. De una plasticidad, colorido y emoción arrebatadoras, la banda sonora de “The Road to El Dorado” supone un ejemplo más de la capacidad expresiva del inglés, que presenta nada menos que cinco temas destacados (en poco más de 20 minutos) tan pegadizos y retentivos como brillantes en su construcción y eficaces en la ilustración de la aventura de los pícaros españoles a la conquista del tesoro.

El primero de ellos de abierto tono local e inequivocamente titulado “Spain” es un pasodoble con aires bufos y posteriores cadencias regias que mezcla con frescura el mickey-mousing, la habanera o el flamenco. Un delirante recorrido por la música española más castiza en menos de tres minutos. “Brig” viene a continuar esta línea con un tema de raíces puramente cómicas y guitarra española. La segunda melodía destacada aparece en “We are safe”, de tono más andino y orquestación sudamericana, su vivaracho ritmo y jovialidad son sus características más destacadas. Una ominosa versión del “Dies Irae” se mezcla con florida instrumentación étnica durante la pieza “Gods are here”. El tercer tema importante lo tenemos en “Cheldorado”, de nuevo un pasaje cálido para guitarra, voces y flautas étnicas que funciona como hermoso tema de amor. El cuarto se desarrolla por completo en “Shibalva”, una festiva melodía para coro, percusión y cuerda, de exultante y elaborada belleza, se trata de uno de los momentos más destacados de toda la banda sonora. El puramente evasivo “Ballgame” se presenta como una samba alocada (con un portentoso solo para trompeta solista) que preludia las composiciones de Powell para “Rio” y “Rio 2”. Y finalmente el quinto y último tema resulta ser el más espectacular y conseguido de toda la partitura, una aventurera y épica melodía de acción titulada “Save”, con ecos a su majestuosas creaciones para “Antz” y “Chicken Run”.

En resumidas cuentas la banda sonora de “The Road to El Dorado” de John Powell (y Hans Zimmer) se merecería una edición completa de su música original en exclusiva, pues cuenta con todos los elementos para entusiasmar al más aguerrido de los aficionados a la música de cine.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.