Si parecía que Alexandre Desplat había bajado algo el ritmo tras conseguir el oscar con la banda sonora de “The Grand Budapest Hotel“, los últimos tiempos en cuanto a ediciones discográficas y sus asignaciones lo desmienten por completo. Al reciente anuncio de lanzamiento oficial de la banda sonora de “The Light Between Oceans” y a su trabajo para “Florence Foster Jenkins” se le suman dos proyectos notables (“L´Odyssée” y “American Pastoral”) para Otoño y la esperada “Rogue One: A Star Wars Story” para Diciembre de 2016. Otro año repleto para el compositor parisino que se completa con la partitura aquí comentada. La banda sonora de “The Secret Life of Pets” de Alexandre Desplat propone un recorrido tan agradable y dinámico como cabría esperar de una cinta de animación, género que el músico francés domina sin problemas, aunque no logre despuntar una aportación sonora memorable.

El mickey-mousing mezclado con numerosos motivos y pequeñas figuras melódicas se alterna con pasajes de la más variada gama estética, desde el arranque jazzístico para big band en “Meet the Peets”, como los aires latinos de “Telenovela Squirrels”, el rock and roll de “Wet but handsome, Blue Taxi” o las percusiones castrenses de “Who is with me!”. El dulce tema central se presenta en “Meet Duke” con aires joviales, desenfadados y algo de “West Side Story” de Leonard Bernstein, que aparecerá en “Gidget meets Tiberius” con ampulosa exageración posterior y oscuro desarrollo de un sinuoso motivo continuado en “Initiation Time” y culminado con los coros de “The Vyper”. Estos pasajes se complementan con fragmentos más incidentales como “Hijack” o “Brooklyn Bridge Showdown” que sin perder la ligereza y el colorido (organo hammond, batería) construyen propulsivos y acelerados momentos de acción contundente, llegando a desarrollar pistas de gran fuerza sinfónica como “Flushed out to Brooklyn” o “Rescuing Duke” con potentes metales y cuerda cinética. Es por ello que la banda sonora de “The Secret Life of Pets” de Alexandre Desplat sea un trabajo esforzado, meritorio y recomendable, que se queda no obstante a un paso de la brillantez.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.