La banda sonora de “The Shape of Water”, de Alexandre Desplat, supone la confirmación de que todo el Hollywood sensible quiere trabajar con el músico parisino. La cinta de Guillermo Del Toro sobre el extraño amor entre una conserje y una criatura anfibia apresada, le permite al incansable compositor una aproximación musical entre romántica, naif y fantástica, que resulta tan exquisita conceptualmente a nivel audiovisual, como agradable en su escucha aislada. Desplat era sin duda el músico acertado para este trabajo, resultando el tono de su partitura una mezcolanza de lo más lograda. Parte de un tema central con aires de vals y caja de música en “The Shape of Water”, que evoca la hermosura melancólica de la banda sonora de “The Curious Case of Benjamin Button” (2008), imprimiendo unas pizcas de orquestación específicas para la ocasión, como los silbidos y el acordeón.

Continúa con la ominosidad inquietante (pero nunca tétrica) de “The Creature” para metales, seguida de la hermosa melodía central en una nueva versión más colorista, “Elisa´s Theme”, con animosas figuras para madera. Deliciosas variaciones de este tema aparecerán en “Elisa and Zelda”, “The Silence of Love”, “Underwater Kiss” o “Watching Ruth”. El motivo rítmico y sinuoso de “Fingers” inicia el componente misterioso, que sigue con “Spy Meeting”, con xilófono, percusión y de nuevo el acordeón, pero esta vez en un registro más esquivo. La amenaza velada de “Five Stars General” da paso a la transformación de “Egg” y al gran tour de force de la partitura, la compleja y extensa (casi 11 minutos) pista “The Escape”, de un impecable desarrollo dramático e incidental, plagada de detalles, ideas y filigranas orquestales que nos hacen recordar la grandeza de Desplat a la hora de desplegar su poderío sinfónico. El último tercio de la obra con las liberadoras cuerdas de “Decency”, el virulento ataque de metales en “He´s Coming for You”, el remanso lírico de “Overflow of Love” y “Without You”, la tensión trágica con ecos a John Barry de “Rainy Day” y el cierre poético de “A Princess Without a Voice”, resumen las indudables virtudes de la hermosa banda sonora de “The Shape of Water”, de Alexandre Desplat.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.