La banda sonora de “Up”, de Michael Giacchino, se articula sobre un elegante y memorable tema principal de aire “envejecido”, una suerte de vals que el compositor presenta al comienzo de la partitura con una instrumentación de época (años 40 y 50), como si el sonido de una pequeña orquesta de salón acompañara las andanzas del personaje principal incidiendo en la nostalgia del pasado. Esta melodía aparece en “We´re in the Club Now”, y luego se moldea en registros muy diversos, pasando de expresar el amor a simbolizar la aventura. Posee un arranque singularmente parecido al “Me voy a morir de tanto amor” de Alberto Iglesias en “Lucía y el sexo”, pero Giacchino rápidamente encauza los acordes iniciales hacia una melodía más esbelta y ligera, cuyo itinerante envoltorio con violín y trompeta con sordina en “Married Life” y al comienzo de los “End Credits”, o más abiertamente sinfónico por primera vez en “Carl Goes Up”, transmite la sensación de asistir a un lujoso viaje repleto de peripecias a la manera del Victor Young de “Around the World in Eighty Days”, donde el carácter de la radiante melodía (más solemne o más desenfadada, pero siempre optimista) determina el tono de la acción y se implica dramáticamente con una sensibilidad inusual en el tópico campo de la animación.

Giacchino sigue rindiendo tributo a la golden age en los pasajes más coloridos y variados estilísticamente (temas dinámicos y floridos como “52 Chachki Pickup”, “The Small Mailman Returns” o “Seizing the Spirit of Adventure”), en tanto que conectan musicalmente con la estética de un lenguaje en desuso, demasiado íntimo y artesanal para emparentarse con el neosinfonismo de Horner o Broughton (de maneras más llamativas y menos delicadas). Pero el revival circula por otro camino: el compositor demuestra en la banda sonora de “Up” haber alcanzado ese deseado punto de inflexión (de autoría) con el que, antes que remitir a sus músicos favoritos y a la nostalgia de una época, se parece más que nunca a sí mismo. Los ritmos selváticos de “Canine Conundrum” conservan las percusiones y metales del mejor “Lost”, mientras que los espaciados acordes de piano de “Stuff We Did” conectan con los momentos más recogidos de la serie, esos que aíslan a Giacchino del ruido de su generación. “Memories Can Weigh You Down” incorpora el clásico momento de victoria “marca de la casa” con el que el compositor, como en “Ratatouille”, se recrea triunfalmente en las notas del tema principal, al tiempo que “Walkin´ the House” y “Kevin Beak´n” retoman apuntes de bossa-nova que ya incluyó en su colaboración con Pixar/Disney.

Sólo una mentalidad como la de Giacchino podría trasladar al oyente contemporáneo una melodía de aire vetusto como la que arranca en “Up with Titles”, perfilando un segundo tema cuya ingenuidad y optimismo se van desvaneciendo y tiñendo de negro a medida que el héroe admirado se convierte en villano (en cortes como “The Explorer Motel” o “Giving Muntz the Bird”). Así pues, la banda sonora de “Up”, de Michael Giacchino, es una ráfaga de sinceridad y pureza, una ventana abierta que deja percibir instrumentos y silencios, que se permite el lujo de exhalar puntuales bocanadas de luminosa inspiración en un momento en el que la industria estadounidense no ofrece demasiadas ocasiones para oxigenarse y no elabora películas que arrojen tantas posibilidades expresivas como las que alberga esta afable y tierna historia de magia y cinefilia.

Reseña de David Serna Mené.