La aportación de John Ottman en su faceta de compositor (también ha ejercido de montador de los tres capítulos en los que ha participado hasta la fecha y co-productor del último) a la saga de los X-Men, suma con el título aquí comentado su número tres. Y con el realizador de la cinta, Bryan Singer, hace su décima colaboración conjunta, una cifra que debería servir como muestra de entendimiento y complicidad a la hora de llevar la fusión audiovisual a terrenos más interesantes de los que consigue este equipo marcado por las circunstancias. Si en “X2” el tema central se inspiraba en su sección rítmica, de modo revisionista y agradable, en el de “Liferforce” de Henry Mancini, el resto del trabajo resultaba colorido y variado, con motivos interesantes y buena construcción de los pasajes de acción. Sin embargo el paso del tiempo no ha sentado bien al músico, que hace un par de años entregaba con “X-Men: Days of Future Past” un trabajo mediocre y complaciente, del que ahora parece entresacar su continuación. La banda sonora de “X-Men: Apocalypse” de John Ottman profundiza en los excesos de su partitura anterior de la franquicia, claudicando de manera flagrante ante el temp-track, donde se citan desde el Hans Zimmer de “Batman Begins” hasta el “Aliens” de James Horner, pasando por el “Ecstasy of Gold” de Ennio Morricone.

El tema central de “X2” se recupera con un par de intervenciones destacadas (“Pyramid Colapse/Main Titles” y “You´re X-Men/End Titles”) tras un extenso prólogo atiborrado ya de coros, metales y aparatosidad electro-sinfónica (“The Transference”), aparte del arranque a lo John Adams (“Apocalypse”), que también fusiló convenientemente Junkie XL para su “Batman V Superman: Dawn of Justice“. Un ominoso motivo dedicado a este personaje servirá de nexo musical narrativo, mientras ciertas sonoridades arábigas -coros y percusiones- de intenciones descriptivas (con las diversas momias de Goldsmith y Silvestri en la memoria) salpican superficialmente el discurso atronador. El empleo apocalíptico -nunca mejor dicho- de la Séptima Sinfonía de Beethoven en “Beethoven Havok” recuerda a las intenciones finales de “Knowing” de Alex Proyas (con excelente música de Marco Beltrami), mientras que los instantes calmados, imprecisos y desdibujados como “Just a dream”, “You can see” o “A piece of his past” se alternan con el estruendo de “New Pyramid”, “Like a Fire” o “Great hero/You betray me”, y entre medias apenas destacan un par de pasajes elaborados con cierto gusto como “A Shattered Life”, que se pierden en un conjunto trivial y excesivo.

Es por ello que la banda sonora de “X-Men: Apocalypse” de John Ottman suponga otro ejemplo más de la vacuidad efectista y el nulo riesgo que las súper producciones de Hollywood demandan en sus apartados sonoros cuando no hay al mando de las mismas nombres comprometidos, arriesgados y valientes (o todo ello a la vez).

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.