Entrevistas

Entrevista al compositor Manel Gil-Inglada



Con motivo de su reciente trabajo para “Dixie y la Rebelión Zombi”, os invitamos a leer la entrevista que hemos realizado al compositor de su banda sonora original, el aragonés Manel Gil-Inglada que ya compusiera la música original de la primera parte de esta saga de animación infantil “Papa soy una Zombi”.

Antes que nada, felicitarte por el año en curso dado el reconocimiento que te ha supuesto el haber sido nominado tanto en FIMUCITÉ, por el delicado tema del corto “La muerte dormida”, en Córdoba, por tu cantata “Com un mirall” (“Como un espejo”), en los Hollywood Music In Media Awards por el Teaser de EVO, además de haber sido preseleccionado para las candidaturas a los Goya en los apartados de mejor partitura y mejor canción por “Dixie y la rebelión zombi”. ¿Cómo has vivido este momento?

Pues teniendo en cuenta que los premios, las nominaciones, nunca son un objetivo, sino que son algo así como ver y comprobar que tu música gusta y por lo tanto funciona, no deja de suponer que me hagan sentir feliz y afortunado de poder dedicarme a componer y a trasmitir con mi música sentimientos, provocar emociones y sensaciones más allá de los que genera la propia imagen.

Desde que fundaste la productora “Quadrophenia” en 1990, llevas casi 25 años de trabajo dentro de la música de cine, y has tocado todos los formatos, pero destaca claramente tu dedicación a la animación, que ya te ha dado alguna alegría como la proporcionada por “Cher Ami”, que ganó algunos premios en 2008 ¿A qué se debe esta especialización? ¿Es algo que surgió por obligación o por elección?

25 años dan para mucho y es cierto que no solo he compuesto música para animación, pero a raíz de componer la banda sonora de la serie 10+2 de Miquel Pujol los trabajos en este campo se fueron sucediendo e incrementado. Supongo que como es un género en el que la experiencia ayuda mucho a la hora de superar las exigencias narrativas y de sincronización y el hecho de que me sienta muy cómodo en ese aspecto, ha contribuido a hacerme un nombre en este campo y que los directores confíen en mi sus producciones.

Manel 4En relación a la pregunta anterior, y habiendo trabajado también en documentales y films de ficción (en formato largo y corto), así como en spots televisivos (en el que has estrenado recientemente uno contra la violencia de género), ¿hay algún tipo de condición especial que distinga el trabajo para la animación o tu enfoque a la hora de abordar un trabajo no contempla distintos?

Todos los trabajos parten de la búsqueda del sentido que la música ha de tener dentro del dialogo con la imagen, en la historia, donde prácticamente siempre la melodía será la encargada de llevar más allá el propio mensaje visual, pero a diferencia de un spot de 20 segundos por poner un ejemplo y por experiencia, creo que el género que requiere de un guión musical más elaborado, un gran planteamiento con temas principales, secundarios, muchas veces temas asociados a diferentes personajes por el carácter ‘coral’, a emplear la sincronización de música y movimientos y por lo tanto de un nivel de exigencia más alto, es el de la animación, y eso en si ya es una condición especial que tengo muy en cuenta.

En este sentido, ¿podrías explicar cuál ha sido tu planteamiento para el díptico conformado por “Papá, soy una zombi” y “Dixie y la rebelión zombi”? ¿Qué supone con respecto a tu trabajo en films de animación anteriores?

No supe de la continuidad de la primera parte hasta prácticamente el final de la producción, así que lo primero fue plantear ‘Papá, soy una Zombi’ como una película cerrada. Como siempre lo primero fue la lectura del guión y el storyboard, así como el estudio de los personajes, los escenarios, los layouts, las pruebas de color, etc. Enseguida tuve que componer la música de un pequeño ‘teaser’ donde ya se podía ver el carácter de la película a la vez que sirvió de referencia y dio pie a plantear las necesidades estilísticas de la película. A partir de aquí con el primer ‘animatic’ empecé a componer la banda sonora, condicionada por la necesidad  de diferenciar el mundo de los vivos, luminoso y alegre, con el tema de Dixie como referencia, de el de los muertos vivientes con la malvada Nigreda a la cabeza donde reina la oscuridad y el misterio. La segunda parte ‘Dixie y la Rebelión Zombi’ supone una continuidad estilística a la vez que por la propia historia me permite experimentar mucho más en esa diferencia entre lo oscuro y lo luminoso,  jugando con la magia y la aventura acompañando en todo momento a la gran protagonista que es Dixie sin olvidar el resto de personajes y que en el fondo es cada vez más un festival de zombis y otros seres sin otro objetivo que el de hacer pasar un rato entretenido y divertido a los más pequeños.

La diferencia con mis otros trabajos anteriores en donde la aventura, lo cómico o lo heroico como en el caso de Cher Ami eran el motivo de inspiración y desarrollo,  es que aquí todo eso se ve eclipsado por lo tenebroso y oscuro y esa necesidad de iluminar y contrastar mundos paralelos.

papaLa figura y la obra de Tim Burton resulta referencial a la hora de abordar un proyecto de las características del protagonizado por Dixie. ¿Hasta qué punto lo ha sido el trabajo y el estilo de Danny Elfman en tu trabajo?

No negaré que Danny Elfman es uno de mis compositores favoritos entre otras razones por el sello personal e inconfundible que con la utilización de las armonías y melodías, los juegos tonales, la utilización y fusión instrumental y coral consigue. Y que si bien es cierto podía suponer un punto de partida, e inspiración, rápidamente se olvida cuando es tu propia película la que te condiciona y te exige la construcción de un universo personal que por la complejidad acaba teniendo su propia y clara identidad.

La variedad temática de “Dixie”, en la que se puede escuchar de todo, valses, jazz, blues, pop gótico, solos intimistas y “tuttis orquestales”, y algún instrumento poco usual como el theremin, revela una formación ecléctica por tu parte. ¿Era intención tuya, como músico, dedicarte al cine?

A priori no. La verdad es que tengo la suerte de que mis padres me transmitieran el amor y la pasión por la música pero no fue hasta la adolescencia cuando realmente me decidí dedicarme a ella y mis inicios son como músico instrumentista, guitarrista para ser más exactos, con una formación basada en el Jazz, con el Blues y el Rock a la cabeza pasando por otros estilos musicales y el estudio de la música clásica.  Es más adelante cuando descubro que soy capaz de componer y que además componer para la imagen es absolutamente cautivador. El hecho de haber compuesto bandas sonoras para tantas producciones diferentes, como las sintonías de televisión, series, spots, documentales, o los audiovisuales para museos, parques temáticos e instituciones, hace que llegue al apasionante mundo del Cine dispuesto a contar historias aprovechando los recursos que conozco y sin miedo a probar y jugar con ellos.

¿Crees que la edición comercial de los discos sigue jugando, de alguna manera, un papel difusor del trabajo del compositor, o es ya un simple resquicio que pervive gracias al coleccionista en un mundo tan dominado por lo virtual como el de hoy en día? ¿Qué planteamiento mantienes al respecto?

Es evidente que disponemos de más medios que el soporte físico de los discos para dar a conocer nuestros trabajos y que son muy importantes y necesarios, véase las diferentes redes sociales, canales de vídeo y música en streaming, etc  pero es verdad que es un error no confiar más en los físicos y abandonarlos y o relegarlos sólo a los aficionados a las bandas sonoras, que por otro lado, es gracias a ellos que se mantienen vivos seguramente. Reproducir un disco de vinilo todavía es posible y lo será en un futuro incluso sin ‘electricidad’. Un cd casi lo mismo,  pero no sabemos muy bien qué pasará con lo que hay en la ‘nube’. ¡Que no desaparezcan las ediciones físicas por favor!

Cher AmiEl hecho de trabajar en proyectos con un presupuesto limitado, como la animación, el documental y el corto, puede condicionar el empleo de una orquesta. Con “Cher Ami” sí conseguiste trabajar con una formación del este, la “Bratislava Symphony”. En “Dixie” no ha sido posible ¿Cómo vives y superas esta situación?

Desde hace tiempo siempre compongo pensando en que la música se pueda grabar y la ventaja es que hoy en día podemos simular muy bien el resultado final en el caso de que sea así con unas maquetas o ‘mockups’ de gran calidad. Es por eso que la propia composición y orquestación no difieren en notas con las que sonarían en una grabación. Ahora bien. por mucho que el sonido se aproxime, NO tiene nada que ver con lo que se consigue y lo que trasmite una gran orquesta e incluso un buen solista o formación instrumental Y es una pena, no sólo por la calidez humana, la diferencia en los armónicos, dinámicas, etc si no porque en el fondo tanto las orquestas, los músicos, los directores, los estudios y los ingenieros forman parte de la industria musical del cine y no contar con ellos es un agravio para todos ellos.

Ahora trabajas y vives para el cine, ¿perocuál es tu grado de afinidad con el medio? ¿En tu periodo de formación te fijabas en la música de cine? ¿Eras conocedor de la obra de los compositores dedicados a la especialidad? ¿Cuáles serían tus influencias al respecto?

Mi afinidad ahora mismo es total. Es con diferencia el medio que más me gusta. Me declaro un compositor casi al 100% audiovisual, y todo y que me atraen otros mundos como la composición sinfónica, los arreglos orquestales, etc, es la imagen la que más me provoca. Sí que es verdad que mi formación ha sido progresiva así como mi estudio, afición y admiración por las bandas sonoras y sus compositores: Goldsmith, Poledouris, Williams, Jarre, Hermann, Elfman, Desplat, Hisaishi, Sakamoto, uff, tantos….

Hablemos del futuro ¿Qué panorama atisbas para la música de cine? ¿Crees en el retorno de la melodía frente a la moda imperante del diseño sonoro? ¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?

Mientras la música original compuesta expresamente sea un elemento importante y fundamental a la hora de ayudar a explicar una historia y así lo entiendan los directores y productores su continuidad está garantizada. Eso sí,  el diseño sonoro está muy bien, pero si lo que se pretende es no solo incidir sino también cautivar y emocionar, ir más allá de la propia imagen y perdurar en el tiempo, sólo la melodía  es capaz de conseguirlo. y si no ¿qué recuerdas de las grandes películas? el ¿cómo sonaban sus efectos sonoros ? o ¿cómo era aquella melodía que incluso escuchada fuera de contexto es capaz de devolverte y hacerte revivir de nuevo aquellas emociones que la película provoco en ti ?

Ahora mismo estoy inmerso en varios cortometrajes aun sin finalizar entre ellos, varias producciones no cinematográficas, una nueva película de animación para la que estoy haciendo los Teasers y a la espera de empezar Hullabaloo mi primer proyecto americano formando parte de un auténtico equipo de lujo con animadores de Disney, Dreamworks, Pixar, etc.

Manel

Muchas gracias por tu tiempo y tus palabras Manel, desde BandaSonora.Org te deseamos mucho éxito para tus futuros proyectos, de los que daremos buena cuenta en esta, tu  web.

Entrevista realizada por Frederic Torres.