La banda sonora de “A Simple Favor”, de Theodore Shapiro, vuelve a demostrar que bajo la apariencia de un compositor todoterreno con facilidad para la comedia (sus ejemplares partituras para las bandas sonoras de “The Devil Wears Prada”, “Tropic Thunder” o “The Secret Life of Walter Mitty” así lo demuestran), Shapiro esconde a un auténtico músico de primera línea, capaz de construir con inteligencia y dosificación un discurso fresco cuando las imágenes -los productores- se lo permiten. Lo hizo con la estupenda banda sonora de “The Invitation” en registros inquietantes y de extraña, malsana, atmósfera, con contenida sutileza en la banda sonora de “Trumbo” o melancólica belleza en la banda sonora de “Collateral Beauty”. Es un nombre que aun tiene mucho que aportar a la música de cine y “A Simple Favor” es otro escalón destacable de una carrera a seguir.

El arranque, “A Simple Favor”, es definitorio de las intenciones de la cinta, empleando un tono a caballo entre el misterio de suburbio con ecos lejanos a Thomas Newman en la rítmica y la orquestación y el comentario sardónico con una melodía que recuerda la buena época de Danny Elfman. Fusionando estos elementos y haciéndolos propios, Shapiro construye una telaraña musical atractiva y envolvente con pinceladas constantes de imaginación en todas las variaciones del tema central, “It´s Been Four Days” o “Grim News”, así como los detalles ornamentales de “Emily/First Playdate”, la melancolía cristalina de “Emily and Sean”, la jocosidad de “Darth Mommy”, o la incidentalidad elaborada de “The Painter”, “I Hope You´re Listening” y el extenso clímax compuesto por “Hope and Faith” y “Three-Way”. El exceso de contenido en su edición oficial hace que también afloren las inconsistencias de relleno (“Never Dealt With the Law”, “I Saw my Mom/Ring Flashback”, “Uneasy Memories”), pero en líneas generales la banda sonora de “A Simple Favor”, de Theodore Shapiro, resulta agradable.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.