La industria cinematográfica norteamericana parece haber encontrado la gallina de los huevos de oro llevando del cómic a la gran pantalla a todos los superhéroes del universo Marvel, siempre con el beneplácito de su creador Stanley Martin Lieber, más conocido como Stan Lee. En esta ocasión le toca el turno a la segunda parte de los Vengadores, “Avengers: Age of Ultron”, producción dirigida por Joss Whedon –autor también de la primera entrega- que retoma las mismas ideas que hicieron de su predecesora la película de superhéroes con más éxito de todos los tiempos. Iron Man, el Capitán América, Thor, el Increíble Hulk y compañía vuelven a ofrecer un excesivo alarde de pirotecnia visual que enmascara las enormes carencias de esta superproducción, y es que como dijo el príncipe Hamlet, “algo huele a podrido en Dinamarca”.

Escondidos en el interior de esta descomunal producción cinematográfica se encuentran los músicos elegidos por el director/productor para recrear las aventuras de tan ilustres personajes, Brian Tyler (“Teenage Mutant Ninja Turtles”, “Iron Man 3”, “Thor: The Dark World”) y Danny Elfman (“Batman”, “Hulk”, “Spiderman”), músicos curtidos en estas lides que en el pasado coquetearon con algunos de los iconos más representativos de la historia del comic. En esta ocasión sustituyen al músico Alan Silvestri (“The Avengers”), autor de un trabajo exagerado, grandilocuente y demasiado metálico que en cierto modo tiene ahora su continuación con la propuesta de Tyler y Elfman. La verdad es que no llego a comprender los motivos de esta elección compartida, más allá de intentar otorgar más originalidad a la música contratando los servicios de Mr. Elfman, músico tan original como limitado, o siendo menos poético pensar que en el gran “supermercado” de los músicos de Hollywood la segunda unidad sale a la mitad de precio. Sea como fuere, la banda sonora de esta nueva aventura de los Vengadores es tan impersonal que da lo mismo si la utilizas para la secuela de las “Teenage Mutant Ninja Turtles” o para la nueva entrega de las aventuras de “Thor”, da lo mismo porque todo suena de la misma manera. El gran problema que tienen estas superproducciones realizadas con más pasta que talento es que los superhéroes carecen de leitmotivs definidos que los identifiquen con el espectador provocando su respuesta inmediata, idea definida con acierto en la obra de John Williams “Superman” o, en menor medida, en la de James Horner “The Amazing Spiderman”. En la música de “Avengers: Age of Ultron” solo encontramos un leitmotiv genérico (“Heroes”) escrito por Elfman que reclama para sí toda la épica que la historia precisa, una melodía efectista y ostentosa –se necesita algo más que 4 o 5 notas a los metales- utilizada para describir la naturaleza heroica de los superhéroes. Y si esto no fuera suficiente, ¿dónde está el leitmotiv de Ultron?, esta si es una buena pregunta… Si antaño esta idea hubiera sido desarrollada con inteligencia es fácil imaginar que tanto Tyler como Elfman podrían haber utilizado las melodías de Doyle Silvestri para comprometer las andanzas de Thor, el Capitán América o Hulk, propiciando que el espectador se identifique plenamente con los superhéroes. El resto de la obra se mueve entre lo tedioso y lo vulgar, de ahí que deje para otros su análisis, a mí no me interesa.

Recapitulando podríamos concluir que la partitura de “Avengers: Age of Ultron” escrita conjuntamente por Brian Tyler y Danny Elfman es como diría, una vez más, el gran William Shakespeare: “Mucho ruido y pocas nueces”.

Reseña de Antonio Pardo Larrosa.