La banda sonora de “Basic Instinct” de Jerry Goldsmith supone el segundo vértice del triángulo sonoro que el compositor californiano dedicase al visceral cine de Paul Verhoeven tras el enérgico y arrollador ejercicio de virtuosismo en la acción de “Total Recall” y antes de la sutil y compleja creación para “Hollow Man”. La partitura arranca con un sinuoso, sugerente y herrmanniano tema central como base de una partitura intensa y elaborada que se debate (con dicha melodía como piedra angular) entre un soterrado romanticismo malsano y una continua amenaza latente. Durante los momentos más violentos el compositor acudirá a una impactante escritura polifónica y sincopada marca de la casa, ofreciendo contundentes pasajes de acción como “Night Life” o “Roxy Loses”, donde los sintetizadores se fusionan a la perfección con una portentosa National Philarmonic Orchestra. Goldsmith emplea mayoritariamente la sección de cuerda para la descripción de las emociones de atracción y miedo, mientras que viento y percusión sobresaldrán en la acción física.

En las pistas “Don´t Smoke” y en especial “Crossed Leggs” se desarrolla de forma serpenteante, lasciva y sugerente el tema central, que es reconstruido y alterado maliciosamente, hasta crear un portentoso baile sonoro que transmite la idea tanto de un juego pervertido como sospecha y atracción irrefrenables. Una clase magistral de composición audiovisual con entidad musical propia. Otros cortes como “Beth & Nick” o “Wrong Name”, añaden lecturas, matices y apuntes de genialidad a esta obra incontestable, de un compositor que brilla en este trabajo a la hora de sugerir pulsiones, transmitir sensaciones ambivalentes o hacer estallar la emoción y el riesgo en los momentos clave. Tras una primera edición en disco de duración más que respetable y excelente representación temática por parte de Varese, la compañía Prometheus lanzó una versión más completa en contenido que ahora es superada por Quartet en sonido, presentación y minutaje hasta el doble disco, que obviamente deja obsoleta cualquier otra. La banda sonora de “Basic Instinct” de Jerry Goldsmith es un prodigio de inventiva y narrativa dentro de las imágenes, así como un deleite sonoro en su escucha aislada discográfica.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.